Cómo entender la etiqueta de una fórmula infantil: ingredientes y para qué sirven
Aviso importante
Creemos que la lactancia materna es la nutrición ideal para el bebé desde el nacimiento y apoyamos firmemente la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de ofrecer lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida, seguida de la introducción de una adecuada y nutritiva alimentación complementaria y manteniendo la lactancia materna hasta los dos años de vida. También reconocemos que la lactancia materna no siempre es una opción para todos los padres. Recomendamos consultar al profesional de la salud cómo alimentar a tu bebé y buscar consejo sobre cómo introducir la alimentación complementaria. Si eliges no dar lactancia materna, por favor recuerda que esa decisión puede ser difícil de revertir y tiene implicaciones socioeconómicas. Introducir la fórmula infantil parcialmente reducirá la producción de leche. Las fórmulas infantiles deben prepararse, utilizarse y almacenarse siempre de acuerdo con las instrucciones de la etiqueta para evitar riesgos para la salud del bebé.
El compromiso de Nestlé con la lactancia materna
Nestlé apoya la lactancia materna como la nutrición ideal del bebé y suscribe íntegramente el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna de la OMS. La política de Nestlé garantiza que toda la información que ofrecemos al público respeta el Reglamento (UE) 609/2013 y los Reglamentos Delegados (UE) 2016/127 y 2016/128. Esta guía no sustituye en ningún caso el consejo del profesional sanitario.
Contenido
- Antes de empezar: la leche materna es la referencia
- Cómo leer la etiqueta sin agobiarte
- Ingredientes de los que oirás hablar
- En qué fijarse de verdad
- Preguntas frecuentes
- Referencias
Antes de empezar: la leche materna es la referencia
Cualquier guía sobre fórmulas parte de una base: la leche materna es el alimento ideal del bebé. Las fórmulas infantiles existen para las situaciones en que la lactancia no es posible o no es suficiente, y su uso debe orientarlo siempre el profesional sanitario.
Cómo leer la etiqueta sin agobiarte
La primera buena noticia: todas las fórmulas infantiles que se comercializan en la Unión Europea cumplen una normativa estricta —el Reglamento Delegado (UE) 2016/127— que fija con detalle qué deben contener y en qué cantidades. Eso significa que los nutrientes esenciales están garantizados por ley en todas ellas. Una etiqueta puede parecer un jeroglífico, pero detrás hay un marco legal que protege al bebé.
Ese mismo reglamento también regula qué se puede y qué no se puede decir. Por ejemplo, prohíbe describir una fórmula con palabras como «humanizada», «maternizada» o «adaptada», precisamente para no dar a entender que iguala a la leche materna. Si ves esos términos, desconfía.
Ingredientes de los que oirás hablar
HMOs (oligosacáridos de la leche humana)
Son azúcares complejos presentes de forma natural en la leche materna, donde son el tercer componente sólido más abundante. Los avances en biotecnología han permitido desarrollar oligosacáridos estructuralmente idénticos a los que se encuentran en la leche materna.
Probióticos
Son microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, pueden aportar beneficios para la salud. Algunas fórmulas infantiles incorporan cepas específicas de probióticos, seleccionadas y evaluadas por su seguridad en lactantes.
Es importante saber que no todos los probióticos son iguales. Los posibles efectos dependen de la cepa utilizada, la cantidad presente y la población estudiada. Por eso, la presencia de probióticos en una fórmula no permite sacar conclusiones generales por sí sola.
Las sociedades científicas consideran que determinadas fórmulas con probióticos son seguras para lactantes sanos. La investigación continúa avanzando para entender mejor sus posibles efectos sobre la microbiota intestinal y otros aspectos de la salud infantil
Prebióticos
Son ingredientes que actúan como fibra soluble fermentable, es decir, componentes que no son digeridos en el intestino delgado y que llegan al colon, donde pueden ser utilizados por determinadas bacterias beneficiosas de la microbiota intestinal. Entre los más empleados en fórmulas infantiles se encuentran los galacto-oligosacáridos (GOS) y los fructo-oligosacáridos (FOS).
Su presencia puede influir en la composición de la microbiota intestinal y en algunas características digestivas, como la consistencia de las heces. Por ello, llevan años formando parte de la investigación y el desarrollo de fórmulas infantiles.
Y otros que verás en la lista
El DHA (un ácido graso omega-3) es obligatorio por ley en todas las fórmulas de la UE desde 2020, así que su presencia no distingue a una de otra. También puedes encontrar grasa láctea o nucleótidos. Son ingredientes con definiciones precisas, pero su sola presencia en la etiqueta no convierte a una fórmula en «mejor»: lo importante es que el producto sea adecuado para tu bebé, algo que valora el pediatra.
En qué fijarse de verdad
- La etapa: que la fórmula sea adecuada a la edad del bebé.
- El motivo: por qué el pediatra te orienta hacia un tipo concreto.
- La seguridad: preparación, higiene y conservación según la etiqueta.
Lo que NO debería pesar en tu decisión: el marketing del envase, los términos llamativos o el precio. -
Preguntas frecuentes
¿Qué significan los ingredientes raros de la etiqueta de una fórmula?
La mayoría son nutrientes o componentes con nombre técnico: HMOs (oligosacáridos con una estructura idéntica a los presentes en la leche materna), - DHA (un omega-3 obligatorio por ley), o probióticos -. Todas las fórmulas de la UE garantizan por ley los nutrientes esenciales.
¿Qué son los probióticos?
Son microorganismos vivos que se añaden a algunas fórmulas infantiles. No todos los probióticos son iguales: sus posibles efectos dependen de la cepa utilizada. Las fórmulas que los incorporan han sido evaluadas para garantizar su seguridad en lactantes
¿Puedo cambiar de fórmula por mi cuenta?
Lo recomendable es consultarlo antes con el profesional sanitario, que conoce el caso de tu bebé.
Referencias
Reglamento Delegado (UE) 2016/127, que complementa el Reglamento (UE) 609/2013 (composición y etiquetado de fórmulas infantiles y de continuación).
Bode L. Human milk oligosaccharides: every baby needs a sugar mama. Glycobiology. 2012 Sep;22(9):1147-62. doi: 10.1093/glycob/cws074.
Salminen S et al. Infant formula supplemented with biotics. Nutrients. 2020;12(7):1952. doi:10.3390/nu12071952
Reglamento (UE) 609/2013 sobre alimentos destinados a lactantes y niños de corta edad.
Hill C et al. The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics consensus statement on the scope and appropriate use of the term probiotic. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2014;11(8):506–514. doi: 10.1038/nrgastro.2014.66
Gibson GR et al. Expert consensus document: ISAPP consensus statement on the definition and scope of prebiotics. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2017;14(8):491–502. doi: 10.1038/nrgastro.2017.75
Salminen S et al. Infant formula supplemented with biotics: current knowledge and future perspectives. Nutrients. 2020;12(7):1952.
Ambalavanan N et al. Prebiotics, probiotics and synbiotics in infant formula. Nutrients. 2023.
van den Elsen LWJ et al. Prebiotics in infant formula: implications for gut microbiota development and immune health. Nutrients. 2020.
Contenido relacionado
- Qué son los HMOs y qué dice la ciencia sobre ellos en las fórmulas infantiles
- Cómo se elige una fórmula infantil: una guía con criterio para familias
Contacto y servicio al consumidor de Nestlé
Para cualquier consulta puedes ponerte en contacto con el Servicio de Atención al Consumidor de Nestlé España. Recuerda que cualquier consulta sobre la salud o la alimentación de tu bebé debe dirigirse a tu profesional sanitario. Nestlé no proporciona consejo médico.
Teléfono de Nestlé Bebé: 900 112 131 (lunes a viernes, 9 h–20 h).
Email: consumidor@es.nestle.com
Web: www.nestlebebe.es · Comunidad Nestlé Baby & Me
Para profesionales sanitarios: Nestlé Nutrition Institute
Información sobre este contenido
Este material es información educativa de carácter general dirigida al público sobre alimentación infantil. No sustituye el consejo, diagnóstico ni tratamiento de un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre la salud o la alimentación de tu bebé, consulta siempre con tu pediatra, matrona u otro profesional sanitario cualificado.
Contenido elaborado por Nestlé España, S.A. en cumplimiento del Reglamento (UE) 609/2013, Reglamento Delegado (UE) 2016/127, Reglamento Delegado (UE) 2016/128, Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna (OMS, 1981).
NESTLÉ ESPAÑA S.A. — Fecha: junio 2026 / Iniciales: ZPA — Código TCC: pendiente de asignación. Documentación informativa destinada al público general. Última actualización: junio de 2026.