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¿Cómo extraer leche materna? Guía completa para hacerlo correctamente

Oct. 11, 2019
12 min

Extraerse leche es una de las herramientas más utilizadas para apoyar la lactancia materna. Puede resultar útil tanto cuando el bebé tiene dificultades para agarrarse al pecho o succionar de forma eficaz como cuando la madre y el bebé deben permanecer separados durante algunas horas, por ejemplo, al volver al trabajo.

Realizar la extracción correctamente puede ayudar a mantener la producción de leche, crear una reserva en casa y permitir que el bebé siga recibiendo leche materna cuando su madre no está presente.

¿Qué encontrarás en esta guía?


¿En qué situaciones puede ser útil extraerse leche?

La extracción puede ser una herramienta de apoyo en distintas etapas de la lactancia. No todas las madres necesitan extraerse leche, ni hacerlo forma parte obligatoriamente de una lactancia normal.  No es recomendable extraer leche como método de medición de la cantidad que toma el bebe, ya que la cantidad que se extrae no equivale necesariamente a lo que el bebe obtiene.

 Su utilidad depende de las necesidades de la madre, del bebé y de la situación familiar.

Puede resultar especialmente útil cuando:

  • El bebé tiene dificultades para agarrarse al pecho.
  • La succión no es suficientemente eficaz.
  • La madre y el bebé deben permanecer separados.
  • La madre se reincorpora al trabajo.
  • Se necesita mantener o estimular la producción de leche.
  • Los pechos están demasiado llenos o existe congestión.
  • Se quiere crear una pequeña reserva de leche materna.
  • El bebé ha nacido prematuramente o necesita cuidados especiales.
  • El bebé se encuentra hospitalizado y está autorizada la alimentación con leche materna.
  • Otra persona va a encargarse de alguna de las tomas.
  • Donación de leche materna a bancos de leche.

Extraerse leche permite que el bebé pueda recibir leche materna incluso cuando su madre no está cerca. También aporta flexibilidad a la organización familiar y permite que otros cuidadores participen en la alimentación.

En algunos casos, la extracción regular puede ayudar a mantener la producción de leche o aliviar la sensación de tensión en el pecho. Si notas una zona dura y dolorosa, fiebre, enrojecimiento o malestar general, consulta con una matrona, una asesora de lactancia o un médico.

Sacaleches y cómo sacar la leche materna, infografía
Sacaleches y cómo sacar la leche materna, infografía

¿Sabías que…?

La producción de leche funciona principalmente mediante un mecanismo de oferta y demanda. Cuando la leche se extrae con frecuencia y de forma eficaz, el organismo recibe la señal de que debe seguir produciéndola.

Si te preocupa estar produciendo poca leche, conviene revisar primero la frecuencia de las tomas, el agarre del bebé y la eficacia de la succión con un profesional especializado en lactancia.

¿Qué métodos existen para extraer leche materna?

La elección del método depende de factores como:

  • La frecuencia con la que necesitas extraerte leche.
  • El momento de la lactancia en el que te encuentras.
  • El tiempo disponible.
  • El lugar en el que vas a realizar la extracción.
  • El motivo por el que necesitas extraerte leche.
  • Tus preferencias personales.
  • Tu presupuesto.

Puedes optar por la extracción manual o utilizar un sacaleches, que puede ser manual o eléctrico.

No existe un método universalmente mejor. La opción más adecuada es la que se ajusta a tus necesidades, te resulta cómoda y te permite extraer leche sin dolor.

 

¿En qué consiste la extracción manual?

La extracción manual consiste en estimular la salida de la leche mediante una combinación de presión rítmica y masaje del pecho.

No requiere ningún dispositivo, por lo que puede realizarse prácticamente en cualquier lugar. También permite controlar directamente la presión y adaptarla a las sensaciones de cada momento.

Puede resultar especialmente práctica:

  • Durante los primeros días, cuando se extraen pequeñas cantidades de calostro.
  • Si solo necesitas extraerte leche de manera ocasional.
  • Cuando no tienes un sacaleches disponible.
  • Para aliviar un pecho demasiado lleno.
  • Antes de una toma, si la congestión dificulta que el bebé se agarre.
  • Para estimular el reflejo de eyección antes de utilizar un sacaleches.

La extracción manual puede resultar más cansada cuando la sesión se prolonga, especialmente para las manos y las muñecas. Además, normalmente solo permite trabajar con un pecho cada vez.

 

Importante: si la extracción manual te resulta difícil, te produce dolor o no consigues obtener leche cuando existe una necesidad clínica de hacerlo, solicita ayuda a una matrona o asesora de lactancia. Podrá enseñarte la colocación de los dedos y el movimiento adecuado.

 

Extracción de leche con sacaleches

Para algunas madres, el sacaleches puede resultar más cómodo cuando necesitan extraerse leche regularmente. Existen dos tipos principales: los sacaleches manuales y los eléctricos.

La elección no debe depender únicamente de cuál parece más potente. Debe valorarse la frecuencia de uso, la comodidad, el ajuste del embudo y el motivo de la extracción.

 

¿Cuándo puede ser útil un sacaleches manual?

Un sacaleches manual puede ser una buena opción para extracciones ocasionales.

Entre sus ventajas se encuentran:

  • Suele ser ligero.
  • Es fácil de transportar.
  • No necesita electricidad ni batería.
  • Permite controlar manualmente el ritmo y la intensidad.
  • Normalmente ocupa poco espacio.
  • Puede ser más económico.

Puede resultar práctico cuando todavía no sabes con qué frecuencia vas a extraerte leche o si las sesiones serán puntuales.

Sin embargo, accionar repetidamente la palanca puede cansar la mano si las extracciones son largas o frecuentes.

 

¿Cuándo puede resultar práctico un sacaleches eléctrico?

Un sacaleches eléctrico puede ser útil cuando se necesita extraer leche de forma frecuente o durante un periodo prolongado, por ejemplo:

  • Si el bebé no puede agarrarse o succionar eficazmente.
  • Si la madre y el bebé están separados.
  • Para mantener la producción cuando se sustituyen varias tomas directas.
  • Durante la reincorporación al trabajo.
  • Cuando el bebé ha nacido prematuramente.
  • Si el bebé se encuentra hospitalizado y está autorizada la alimentación con leche materna.
  • Si se necesita estimular la producción siguiendo una pauta profesional.

Algunos modelos permiten extraer leche de ambos pechos al mismo tiempo, lo que puede reducir la duración total de la sesión. Otros funcionan con batería y ofrecen mayor libertad de movimiento.

Un modelo eléctrico no siempre extrae más leche que uno manual. La eficacia depende también del ajuste del embudo, la técnica, la comodidad, el momento del día y la respuesta individual de cada madre.

 

Cómo extraerse leche con un sacaleches

Aunque cada aparato tiene sus propias instrucciones, estos pasos pueden ayudarte a preparar una sesión cómoda y eficaz.
 

1. Busca un lugar tranquilo y cómodo

Siéntate en una posición en la que puedas mantener la espalda apoyada y los hombros relajados.

Un entorno tranquilo puede facilitar el reflejo de eyección de la leche. Algunas madres encuentran útil:

  • Respirar lenta y profundamente.
  • Tener al bebé cerca.
  • Mirar una fotografía o un vídeo del bebé.
  • Oler una prenda que haya utilizado.
  • Escuchar música relajante.
  • Beber agua si tienen sed.

No necesitas estar completamente aislada. Lo importante es que te sientas segura y cómoda.

 

2. Comprueba el tamaño del embudo

El embudo es la parte del sacaleches que se coloca sobre el pecho. Un tamaño inadecuado puede provocar dolor, rozaduras y una extracción menos eficaz.

Durante la extracción:

  • El pezón debe moverse libremente dentro del conducto.
  • No debería rozar constantemente las paredes.
  • No debe introducirse una gran cantidad de areola.
  • No deberías notar dolor, pellizcos ni una presión excesiva.
  • El pezón no debería aparecer blanquecino o lesionado al terminar.

Si sientes molestias, prueba otro tamaño o solicita ayuda para comprobar el ajuste.

 

3. Empieza con un masaje suave

Antes de la extracción, puedes realizar un masaje delicado desde distintas zonas del pecho hacia la areola.

También puede resultar agradable aplicar durante unos minutos una compresa templada, pero no caliente. El calor no es imprescindible y nunca debe provocar quemaduras o molestias.

El masaje y la relajación pueden favorecer la salida de la leche, aunque la respuesta varía de una mujer a otra.

 

4. Ajusta el ritmo y la intensidad

Si el sacaleches dispone de una fase de estimulación, puedes comenzar con un ritmo rápido y una intensidad suave. Cuando la leche empiece a fluir, pasa gradualmente a un ritmo más lento.

Aumenta la potencia solo hasta un nivel que resulte cómodo. Una intensidad más alta no significa necesariamente que vayas a obtener más leche.

La extracción no debería doler. Si notas dolor:

  1. Reduce la potencia.
  2. Comprueba la posición del embudo.
  3. Revisa que el pezón esté centrado.
  4. Detén la sesión si la molestia continúa.
  5. Consulta con un profesional si el problema se repite.

Al finalizar, reduce la intensidad, apaga el aparato y retira el embudo suavemente. Si se ha formado vacío, introduce con cuidado un dedo limpio entre el pecho y el embudo para romper el sellado.

 

Importante: cuando la extracción sustituye varias tomas directas y el objetivo es establecer o mantener la producción, las sesiones suelen planificarse con una frecuencia parecida a la de las tomas del bebé. Durante los primeros meses esto puede significar, de forma orientativa, una extracción cada dos o tres horas y, en algunas situaciones, alguna sesión nocturna. La pauta exacta debe individualizarse con una matrona, asesora de lactancia o equipo de neonatología.

 

5. Continúa hasta que el flujo disminuya

Una sesión puede durar aproximadamente entre 10 y 15 minutos por pecho, pero este tiempo es solo orientativo.

No es necesario seguir estrictamente el reloj. Puedes continuar hasta que:

  • El flujo de leche se haya reducido claramente.
  • El pecho se note más blando.
  • La sesión deje de resultar productiva.
  • Empieces a sentir molestias.
  • Hayas alcanzado el objetivo indicado por el profesional.

Si el flujo disminuye pronto, puedes detener el aparato unos instantes, masajear suavemente el pecho y reanudar la extracción.

La cantidad obtenida puede variar mucho entre sesiones y entre ambos pechos. Extraer poca leche en una sesión no demuestra por sí solo que tengas una producción insuficiente.

 

Higiene durante la extracción de leche

La higiene ayuda a reducir el riesgo de que la leche o las piezas del sacaleches se contaminen.

Antes de cada sesión:

  • Lávate bien las manos con agua y jabón.
  • Comprueba que las piezas estén limpias y completamente secas.
  • Revisa que los tubos no tengan humedad, suciedad o moho.
  • Limpia la superficie donde vas a colocar el material.
  • Si el motor es compartido, limpia los controles y las superficies exteriores siguiendo las instrucciones del fabricante.

Después de cada uso:

  1. Guarda la leche de forma segura.
  2. Desmonta todas las piezas que hayan estado en contacto con el pecho o la leche.
  3. Lávalas cuanto antes siguiendo las instrucciones del fabricante.
  4. Enjuágalas correctamente.
  5. Déjalas secar completamente al aire en una zona limpia.
  6. Guárdalas protegidas una vez secas.

La higienización o esterilización diaria es especialmente importante si el bebé tiene menos de dos meses, ha nacido prematuramente o presenta un sistema inmunitario debilitado. En bebés sanos de mayor edad puede no ser necesaria todos los días si las piezas se limpian cuidadosamente después de cada uso, aunque siempre debes seguir las instrucciones del fabricante y del equipo sanitario.

Si utilizas un sacaleches de alquiler o compartido, usa siempre tu propio kit personal de embudos, válvulas, membranas, tubos y recipientes, salvo que el fabricante indique expresamente que una pieza puede compartirse de forma segura.

 

Cómo conservar la leche materna extraída

Una conservación adecuada ayuda a mantener la calidad de la leche y a ofrecérsela al bebé de forma segura.

<H3> Elige recipientes adecuados

Puedes utilizar:

  • Bolsas específicas para conservar leche materna.
  • Recipientes de vidrio aptos para alimentos.
  • Recipientes de plástico aptos para alimentos, sin daños y con cierre seguro.

No utilices bolsas domésticas genéricas ni recipientes que no estén diseñados para entrar en contacto con alimentos.

Guarda la leche en cantidades pequeñas para descongelar o calentar únicamente lo que el bebé vaya a tomar.

 

Etiqueta cada porción

Anota en el recipiente:

  • La fecha de la extracción.
  • La hora.
  • La cantidad aproximada.
  • El nombre del bebé, si la leche se llevará a una guardería, hospital u otro centro.

Utiliza primero la leche con la fecha de extracción más antigua.

 

¿Se puede mezclar leche de distintas extracciones?

Sí, puede mezclarse leche obtenida en diferentes sesiones, siempre que la leche recién extraída se enfríe antes y ambas porciones estén aproximadamente a la misma temperatura.

Al combinar varias extracciones, la fecha de conservación debe calcularse tomando como referencia la leche más antigua.

 

Respeta los tiempos y las temperaturas

Los tiempos máximos de conservación dependen de:

  • La temperatura ambiente.
  • La temperatura real del frigorífico.
  • El tipo de congelador.
  • Si la leche es fresca o ya se ha descongelado.
  • La edad y el estado de salud del bebé.

 Los tiempos de conservación de la leche materna serían:

  • En el refrigerador (4 °C): 3 a 5 días (idealmente en el fondo, lejos de la puerta).
  • Previamente congelada y descongelada en la nevera: Hasta 24 horas (no se debe volver a congelar).
  • A temperatura ambiente (25 °C o menos): 4 a 6 horas máximo.
  • La leche materna en bolsas de congelación puede llegar a durar hasta seis meses congelada . Sería tiempo recomendable .

Sigue las instrucciones que te haya facilitado el hospital, la matrona o el pediatra. Guarda la leche en la parte posterior del frigorífico o del congelador, donde la temperatura suele ser más estable, y no en la puerta.

Para transportarla, utiliza una bolsa isotérmica con acumuladores de frío y pásala al frigorífico o congelador al llegar a su destino.

 

Cómo ofrecer al bebé la leche materna extraída

La leche recién extraída está lista para ofrecerse y no necesita calentarse.

La leche conservada en el frigorífico puede ofrecerse fría si el bebé la acepta. También puedes dejar que pierda parte del frío o templarla suavemente colocando el recipiente cerrado dentro de otro recipiente con agua templada.

No es necesario que alcance exactamente la temperatura corporal.

 

Cómo descongelar la leche materna

La forma más gradual de descongelarla es pasarla del congelador al frigorífico.

Si necesitas utilizarla antes, puedes colocar el recipiente cerrado en agua templada o mantenerlo bajo un chorro de agua templada, evitando que el agua entre en contacto con la leche.

La grasa puede separarse y acumularse en la parte superior. Esto es normal. Mueve suavemente el recipiente para mezclarla de nuevo.

Los tiempos de conservación de la leche materna serían:

 

Qué debes evitar

  • No hiervas la leche materna.
  • No la calientes directamente en un cazo.
  • No utilices el microondas.
  • No la descongeles con agua hirviendo.
  • No vuelvas a congelar leche que ya se haya descongelado.
  • No calientes varias veces la misma porción.

El microondas puede calentar la leche de forma irregular y crear zonas muy calientes que podrían quemar la boca del bebé.

Prepara únicamente la cantidad que creas que va a tomar. Cuando el bebé ya ha bebido directamente del recipiente, sigue las recomendaciones sanitarias sobre el tiempo máximo de uso y desecha la leche restante al finalizar ese periodo; no la guardes para una toma posterior. La leche refrigerada también puede ofrecerse fría si el bebé la acepta.

Ya tienes la información básica para comenzar a extraerte leche. Es normal que las primeras sesiones requieran práctica y que la cantidad obtenida cambie de un día a otro.

Busca una técnica que te resulte cómoda, escucha tu cuerpo y pide ayuda profesional si tienes dolor, lesiones en los pezones, congestión persistente, fiebre o dudas sobre la cantidad de leche que recibe tu bebé.

Preguntas y respuestas – Extraer la leche materna

¿Con qué frecuencia debería extraerme leche?

Depende del motivo de la extracción.

Si solo quieres disponer de una toma ocasional, quizá baste con extraerte leche una vez al día o cuando resulte conveniente.

Si la extracción sustituye la mayoría de las tomas directas y necesitas establecer o mantener la producción, suele realizarse con una frecuencia parecida a la alimentación del bebé. Durante los primeros meses puede ser necesario hacerlo aproximadamente cada dos o tres horas e incluir alguna sesión nocturna.

La pauta debe adaptarse a la edad del bebé, la producción de leche, las tomas directas y la situación clínica. Una matrona, asesora de lactancia o profesional de neonatología puede ayudarte a organizarla.

¿Cuánto dura una sesión de extracción?

Como referencia, una sesión puede durar entre 10 y 15 minutos por pecho.

Con un sacaleches doble, el tiempo total puede ser menor. Sin embargo, la duración varía según cada madre y no debe considerarse una regla estricta.

Puedes finalizar cuando el flujo haya disminuido claramente, el pecho se note más blando o empieces a sentir molestias.

¿Es normal que la extracción de leche duela?

No. Una extracción realizada correctamente no debería ser dolorosa.

El dolor puede deberse a:

  • Un embudo demasiado grande o pequeño.
  • Una potencia excesiva.
  • El pezón mal centrado.
  • Una sesión demasiado prolongada.
  • Una lesión previa del pezón.
  • Congestión, obstrucción o inflamación.
  • Un problema con el funcionamiento del sacaleches.

Reduce la intensidad y revisa la colocación. Si el dolor persiste, interrumpe la sesión y consulta con un profesional sanitario.

¿Extraerse leche puede aumentar la producción?

La extracción frecuente y eficaz puede estimular la producción, especialmente cuando sustituye tomas que el bebé no puede realizar directamente.

El organismo responde a la retirada de leche aumentando o manteniendo la producción. Sin embargo, también deben valorarse el agarre del bebé, la frecuencia de las tomas y otras posibles causas cuando existe preocupación por una producción baja.

No se recomienda utilizar medicamentos, hierbas o suplementos para aumentar la leche sin una valoración profesional.

¿Extraerse leche puede aumentar la producción?

La extracción frecuente y eficaz puede estimular la producción, especialmente cuando sustituye tomas que el bebé no puede realizar directamente.

El organismo responde a la retirada de leche aumentando o manteniendo la producción. Sin embargo, también deben valorarse el agarre del bebé, la frecuencia de las tomas y otras posibles causas cuando existe preocupación por una producción baja.

No se recomienda utilizar medicamentos, hierbas o suplementos para aumentar la leche sin una valoración profesional.

¿Qué es mejor: la extracción manual o el sacaleches eléctrico?

Ningún método es mejor para todas las madres.

La extracción manual puede ser especialmente útil:

  • Durante los primeros días.
  • Para recoger calostro.
  • En extracciones ocasionales.
  • Para aliviar un pecho demasiado lleno.
  • Cuando no hay un dispositivo disponible.

Un sacaleches eléctrico puede resultar más práctico:

  • Para extracciones frecuentes.
  • Cuando se necesita sustituir varias tomas.
  • En periodos prolongados de separación.
  • Si se quiere extraer leche de ambos pechos simultáneamente.

La elección debe basarse en tus necesidades, tu comodidad y el objetivo de la extracción.

¿Cómo debo mantener la higiene durante la extracción?

Lávate las manos antes de cada sesión. Las piezas que entren en contacto con el pecho o la leche deben desmontarse, lavarse y secarse completamente después de cada uso.

La esterilización o higienización adicional es especialmente importante en bebés menores de dos meses, prematuros o con defensas debilitadas. Sigue siempre las instrucciones del fabricante y las recomendaciones de tu equipo sanitario.

Sources

GuíaSalud, Sistema Nacional de Salud. ¿Es útil saber cómo extraerme la leche? ¿Cómo debo hacerlo? Una vez extraída, ¿cómo debo conservarla?
https://portal.guiasalud.es/egpc/pacientes-lactancia-extraccion/ 

Ministerio de Sanidad. Guía de práctica clínica sobre lactancia materna.
https://observatoriosaludmujeres.sanidad.gob.es/saludSexualReproductiva/saludReproductiva/guiasProtocolos/lactanciaMaterna/home.htm

Asociación Española de Pediatría. Cómo conservar y almacenar la leche materna extraída.
https://lactanciamaterna.aeped.es/contenido-app/como-conservar-y-almacenar-la-leche-materna-extraida/

Asociación Española de Pediatría. Lactancia materna en prematuros.
https://www.aeped.es/enfamilia/salud-en-familia/lactancia-materna-en-prematuros

Ministerio de Sanidad. Lactancia y trabajo.
https://www.sanidad.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/alactancia.htm