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Calendario de vacunas del bebé: guía para familias

May. 9, 2017
9 min

Las primeras vacunas del bebé pueden generar dudas e incluso algo de nerviosismo. ¿Qué vacunas le corresponden? ¿Cómo prepararse para la cita? ¿Es normal que tenga fiebre después? Contar con información fiable y actualizada puede ayudarte a afrontar este momento con más tranquilidad.

Las vacunas preparan al sistema inmunitario para reconocer determinados microorganismos y responder frente a ellos. Gracias a esta memoria inmunológica, el organismo puede reaccionar de forma más rápida y eficaz si entra en contacto posteriormente con el microorganismo que causa la enfermedad.

En España, el calendario común de vacunación establece las inmunizaciones recomendadas según la edad. Las comunidades autónomas son responsables de adaptar y aplicar este calendario en su territorio, por lo que puede haber algunas diferencias en las edades, campañas o formas de administración. 
 

Neste articulo: 

¿Por qué son importantes las vacunas del bebé?

Durante los primeros meses, el sistema inmunitario del bebé todavía está madurando. Aunque recibe anticuerpos maternos durante el embarazo y, en determinados casos, a través de la lactancia, esta protección es limitada y no sustituye las vacunas que le corresponden.

La vacunación ayuda a proteger al bebé frente a enfermedades infecciosas que pueden provocar complicaciones graves. Además de proteger al bebé de forma individual, la vacunación ayuda a reducir los contagios en la guardería y contribuye a proteger a las personas más vulnerables de la comunidad.

Esto se conoce como inmunidad de grupo o inmunidad colectiva, incluidas las personas que no pueden recibir determinadas vacunas por motivos médicos. El Ministerio de Sanidad considera el calendario de vacunación una herramienta de salud pública cuya aplicación favorece tanto a las personas vacunadas como a las no vacunadas. 

Antes de su autorización, las vacunas se someten a estudios para evaluar su seguridad y eficacia. Una vez autorizadas, se mantiene la vigilancia de posibles efectos adversos. Las reacciones más habituales suelen ser leves, como dolor o hinchazón en el lugar de la inyección, enrojecimiento o fiebre. Las reacciones graves, incluidas las alérgicas, son excepcionales. 

 

Calendario de vacunación del bebé en España

El calendario común de vacunación e inmunización a lo largo de toda la vida del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud recoge las vacunas recomendadas para la población en España. No obstante, la aplicación concreta corresponde a cada comunidad autónoma.

Por este motivo, las familias deben consultar:

  • La cartilla o historial de vacunación del bebé.
  • El calendario de vacunación de su comunidad autónoma.
  • Las indicaciones del centro de salud, pediatra o profesional de enfermería.
  • Las actualizaciones publicadas por el Ministerio de Sanidad.

El Ministerio de Sanidad dispone de un calendario común para 2026, mientras que la Asociación Española de Pediatría (AEP) publica anualmente sus propias recomendaciones sobre vacunación e inmunización infantil, adolescente y durante el embarazo. 

 

Principales vacunas durante la infancia

De acuerdo con el calendario común de vacunación y las recomendaciones pediátricas vigentes, durante la infancia pueden administrarse vacunas o inmunizaciones frente a enfermedades como:

  • Hepatitis B.
  • Difteria.
  • Tétanos.
  • Tosferina.
  • Poliomielitis.
  • Haemophilus influenzae tipo b.
  • Enfermedad neumocócica.
  • Rotavirus.
  • Enfermedad meningocócica.
  • Sarampión.
  • Rubéola.
  • Parotiditis.
  • Varicela.
  • Gripe.
  • Virus del papiloma humano durante la preadolescencia o adolescencia.

La vacunación frente a difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, Haemophilus influenzae tipo b y hepatitis B se administra habitualmente mediante vacunas combinadas a los 2, 4 y 11 meses. El calendario común también incluye la vacunación frente al rotavirus desde las primeras semanas de vida y las inmunizaciones frente a la enfermedad meningocócica durante el primer año, siguiendo las pautas establecidas. 

Las vacunas correspondientes a cada bebé pueden variar en función de su edad, comunidad autónoma, historial previo, enfermedades crónicas, prematuridad, situación familiar o pertenencia a un grupo de riesgo. Por tanto, este artículo no debe utilizarse como sustituto del calendario individual indicado por el equipo sanitario.

Importante: consulta siempre el calendario actualizado de tu comunidad autónoma. La AEP facilita el acceso a los calendarios de las comunidades y ciudades autónomas españolas. 

Calendario del Ministerio de Sanidad y recomendaciones de la AEP

En España conviven dos referencias principales:

 

Calendario común del Ministerio de Sanidad

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud acuerda el calendario común de vacunación. Este documento recoge las vacunas e inmunizaciones recomendadas en función de la edad para toda la población. Las comunidades autónomas lo adaptan y aplican en sus respectivos territorios. 

 

Recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría

El Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría revisa anualmente la evidencia científica, la seguridad y efectividad de las inmunizaciones y la epidemiología de las enfermedades prevenibles. A partir de esta revisión, publica sus recomendaciones para niños, adolescentes y embarazadas residentes en España. 

Las recomendaciones de la AEP pueden incluir inmunizaciones que todavía no estén incorporadas de la misma manera en todos los calendarios autonómicos. La financiación y la aplicación deben comprobarse en la comunidad autónoma correspondiente. 

Por ello, en lugar de dividir las vacunas de forma general entre “obligatorias” y “no obligatorias”, resulta más preciso hablar de:

  • Vacunas incluidas en el calendario común.
  • Vacunas financiadas en la comunidad autónoma.
  • Vacunas recomendadas por la AEP.
  • Vacunas o pautas específicas para grupos de riesgo.

 

Vacunación e inmunización frente al VRS

La protección frente al virus respiratorio sincitial, conocido como VRS, merece una explicación específica. La inmunización con nirsevimab no es una vacuna, sino un anticuerpo monoclonal que proporciona anticuerpos ya preparados.

La AEP mantiene en sus recomendaciones de 2026 la inmunización con nirsevimab en determinados lactantes, incluidos menores de 6 meses, prematuros y niños con factores de riesgo según los criterios establecidos. 

Las campañas, condiciones y lugares de administración pueden variar según la temporada y la comunidad autónoma. Las familias deben consultar al pediatra, la matrona o el centro de salud para saber si esta inmunización le corresponde al bebé.

 

Cómo preparar la cita de vacunación

Una preparación sencilla puede hacer que la experiencia resulte más cómoda para el bebé y para la familia.

 

Antes de salir de casa

  • Revisa la fecha, la hora y el lugar de la cita.
  • Lleva la cartilla o el historial de vacunación del bebé.
  • Anota las preguntas que quieras hacer al pediatra o al personal de enfermería.
  • Lleva información sobre alergias, reacciones previas o tratamientos actuales.
  • Viste al bebé con ropa cómoda y fácil de quitar.
  • Si tiene menos de 12 meses, es habitual que algunas vacunas inyectables se administren en el muslo, por lo que conviene utilizar prendas que permitan acceder fácilmente a esta zona.
  • Acude con algo de antelación para evitar prisas innecesarias.

Informa al profesional sanitario si el bebé tiene fiebre, se encuentra enfermo, ha tenido una reacción importante después de una vacuna anterior o presenta alguna circunstancia médica relevante. El equipo sanitario decidirá si la vacunación debe administrarse o aplazarse.

No debe asumirse que un resfriado leve obliga automáticamente a retrasar la vacunación. La decisión corresponde al profesional sanitario después de valorar el estado del bebé.

 

Qué ocurre durante la vacunación

Dependiendo de la vacuna, la administración puede realizarse mediante:

  • Inyección.
  • Gotas por vía oral.
  • Preparado intranasal, en las edades e indicaciones en las que corresponda.

Es posible que el bebé tenga que recibir más de una vacuna durante la misma visita. El número y la forma de administración dependerán de su edad, del calendario aplicable y de las dosis recibidas anteriormente.

El profesional te explicará cómo sujetar al bebé con seguridad. Durante una vacuna inyectable es normal que llore, principalmente por el pinchazo, la sensación de sujeción y el entorno desconocido.

 

Cómo aliviar el dolor y tranquilizar al bebé

Existen medidas sencillas que pueden reducir el dolor y el estrés asociados a la vacunación.

 

Mantén una actitud tranquila

Sujeta al bebé de forma segura, háblale con voz suave y mantén el contacto visual. Tu presencia y tu calma pueden ayudarle a sentirse protegido.

 

Amamanta antes, durante o después de la inyección

Si el bebé toma el pecho, puede amamantarse antes, durante y después de la vacuna. Esta medida, conocida como “tetanalgesia”, combina la succión, el contacto, el sabor dulce de la leche y el abrazo, y puede aliviar el dolor provocado por la inyección. La lactancia no sustituye las vacunas y no contraindica las vacunas que corresponden al bebé. 

 

Utiliza técnicas de distracción

Un juguete, una canción, el chupete o hablarle suavemente pueden ayudar a dirigir su atención hacia otro estímulo.

 

Pregunta por otras medidas para controlar el dolor

La AEP menciona que, cuando no es posible amamantar, los profesionales pueden valorar determinadas soluciones dulces como medida analgésica durante procedimientos dolorosos. No deben administrarse por iniciativa propia ni utilizarse de forma habitual en casa.  

Los parches o cremas anestésicas solo deben emplearse siguiendo la recomendación de un profesional, ya que deben aplicarse correctamente, con suficiente antelación y en la zona adecuada.

No se recomienda utilizar remedios homeopáticos para prevenir el dolor o las reacciones de las vacunas. Esta recomendación se elimina de la versión anterior del artículo por no constituir una práctica respaldada que deba proponerse como alternativa sanitaria.

 

Qué puede pasar después de la vacuna

Después de la vacunación, el bebé puede mostrarse más irritable, cansado o incómodo. También pueden aparecer:

  • Dolor, enrojecimiento o hinchazón en el lugar de la inyección.
  • Un pequeño bulto en la zona del pinchazo.
  • Febrícula o fiebre.
  • Menor apetito.
  • Somnolencia o irritabilidad.

La mayoría de estos efectos son leves y transitorios. La AEP indica que los más habituales son el dolor, la inflamación y el enrojecimiento local, así como la febrícula o fiebre, que suele ser pasajera. 

Puedes planificar un día tranquilo después de la cita y ofrecer al bebé:

  • Brazos y contacto.
  • Lactancia o alimentación habitual.
  • Líquidos apropiados para su edad.
  • Ropa ligera y un ambiente confortable.
  • Descanso.

Una compresa fría puede ayudar a aliviar las molestias locales, sin presionar ni masajear intensamente la zona. 

 

¿Se debe dar paracetamol antes o después de la vacuna?

No se debe administrar paracetamol, ibuprofeno u otro medicamento de forma preventiva y por iniciativa propia antes de la vacunación.

La AEP no recomienda utilizar antitérmicos preventivamente de forma rutinaria. Si aparecen dolor o fiebre, el pediatra puede indicar un medicamento adecuado, con una dosis calculada según el peso y las circunstancias del bebé. 

No utilices una dosis orientativa encontrada en internet ni la dosis indicada para otro niño. Sigue siempre las instrucciones del profesional sanitario o las pautas específicas que te proporcionen durante la cita.

 

Cuándo consultar después de una vacuna

Consulta con el pediatra o busca atención sanitaria si:

  • La fiebre es alta, persistente o te preocupa.
  • El bebé tiene menos de 3 meses y presenta fiebre.
  • Está muy decaído o cuesta despertarlo.
  • Llora de manera intensa y no logras consolarlo.
  • Presenta dificultades para respirar.
  • Tiene inflamación de la cara, los labios o la lengua.
  • Aparece una erupción extensa.
  • Rechaza repetidamente las tomas.
  • Tiene vómitos persistentes.
  • Presenta convulsiones.
  • Observas cualquier síntoma que te parezca grave o diferente a una reacción leve habitual.

La aparición de fiebre alta junto con mal estado general, vómitos, diarrea u otros síntomas importantes no debe atribuirse automáticamente a la vacuna, ya que puede coincidir con una infección u otro problema médico que necesite valoración. 

Ante una reacción grave o dificultad respiratoria, solicita atención urgente.

 

En resumen

Las vacunas ayudan a preparar el sistema inmunitario del bebé frente a enfermedades potencialmente graves. Para saber qué vacunas le corresponden y cuándo deben administrarse, consulta siempre el calendario de tu comunidad autónoma, la cartilla de vacunación y las indicaciones del pediatra o del personal de enfermería.

Durante la cita, mantener la calma, sujetar al bebé con seguridad, amamantarlo si es posible y utilizar medidas de distracción puede reducir el dolor y el estrés. Después, las molestias suelen ser leves y pasajeras, pero cualquier síntoma intenso, persistente o preocupante debe ser valorado por un profesional sanitario.

Este contenido es informativo y no sustituye el diagnóstico, el calendario individual ni las indicaciones de un profesional sanitario.

Preguntas frecuentes sobre las vacunas del bebé

¿Todas las comunidades autónomas tienen exactamente el mismo calendario?

No necesariamente. Existe un calendario común acordado para España, pero cada comunidad autónoma es responsable de adaptarlo y aplicarlo. Esto puede generar diferencias en algunas edades, campañas o inmunizaciones financiadas. 

¿Las vacunas infantiles son obligatorias en España?

Las vacunas del calendario se recomiendan como una medida de protección individual y colectiva y se ofrecen a través del sistema sanitario conforme a los programas de cada comunidad autónoma.

Para conocer la situación aplicable a un niño concreto, debe consultarse con el centro de salud y revisar el calendario autonómico vigente.

¿Puede vacunarse un bebé que está resfriado?

Un catarro leve no implica necesariamente que la vacuna tenga que aplazarse. Si el bebé tiene fiebre, está decaído o presenta síntomas importantes, informa al profesional antes de la administración. El equipo sanitario evaluará su estado y decidirá qué hacer.

¿Es normal que el bebé llore?

Sí. El bebé puede llorar por el pinchazo, la sujeción o el entorno. El contacto físico, la lactancia, el chupete y la distracción pueden ayudar a calmarlo.

¿La lactancia sustituye alguna vacuna?

No. La lactancia materna y la vacunación son medidas complementarias. La lactancia no sustituye las vacunas que le corresponden al bebé. 

¿Es normal que aparezca fiebre?

Puede aparecer fiebre después de algunas vacunas. Generalmente es leve o moderada y transitoria, pero debe consultarse si persiste, es elevada o se acompaña de otros síntomas preocupantes.