DHA en la leche
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¿Qué es DHA en la leche? Beneficios y por qué es importante para el bebé

Sep. 22, 2026
12 min

El DHA, abreviatura de ácido docosahexaenoico, es un ácido graso omega-3 de cadena larga. Se encuentra de forma natural en la leche materna y, en la Unión Europea, debe formar parte de la composición de las fórmulas para lactantes y de continuación.

El DHA es un componente estructural de las membranas celulares y se encuentra en concentraciones especialmente elevadas en la retina y el cerebro. Por este motivo, un aporte adecuado resulta relevante durante las primeras etapas de la vida, cuando el sistema visual y el sistema nervioso están desarrollándose rápidamente.

En pocas palabras: el DHA es un tipo concreto de omega-3 presente en la leche materna y en las fórmulas infantiles. Forma parte de la estructura de la retina y del sistema nervioso y contribuye al desarrollo visual normal del bebé. Esto no significa que una cantidad superior a la recomendada proporcione más beneficios.

Este contenido ofrece información general y no sustituye las recomendaciones del pediatra, la matrona u otro profesional sanitario.

 

Neste articulo: 

 

Aviso importante sobre la alimentación del bebé

La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses y su continuación, junto con una alimentación complementaria adecuada, hasta los dos años o más. Cuando se utiliza una fórmula infantil, su elección, preparación y conservación deben ajustarse a las indicaciones del profesional sanitario y del fabricante.

¿Qué es el DHA exactamente?

El nombre completo del DHA es ácido docosahexaenoico. Pertenece a la familia de los ácidos grasos omega-3, pero no todos los omega-3 son iguales.

Los tres tipos más conocidos son:

Tipo de omega-3Características principales
ALA o ácido alfa-linolénicoSe encuentra principalmente en alimentos vegetales, como las nueces, el lino o determinados aceites
EPA o ácido eicosapentaenoicoEstá presente sobre todo en pescados, mariscos y aceites marinos
DHA o ácido docosahexaenoicoSe encuentra en el pescado, las microalgas, la leche materna y las fórmulas infantiles

El organismo puede transformar una parte del ALA en EPA y posteriormente en DHA, pero esta conversión es limitada. Por eso, comer alimentos con ALA no equivale necesariamente a recibir la misma cantidad de DHA preformado.

¿El DHA es lo mismo que el omega-3?

No exactamente. El DHA es uno de los distintos tipos de omega-3.

Cuando una etiqueta indica únicamente “omega-3”, conviene comprobar qué ácido graso contiene. Puede tratarse de ALA, EPA, DHA o de una combinación. Cada uno presenta una estructura y unas fuentes alimentarias diferentes.

¿Por qué es importante el DHA para el bebé?

Durante los primeros meses y años de vida se producen cambios importantes en la retina, el cerebro y el sistema nervioso. El DHA forma parte de los lípidos estructurales de estos tejidos, por lo que su aporte adecuado tiene especial relevancia durante esta etapa.

Contribuye al desarrollo visual normal

La retina contiene una concentración elevada de DHA. En la Unión Europea está autorizada la declaración de que la ingesta de DHA contribuye al desarrollo visual normal de los lactantes hasta los 12 meses, siempre que se cumplan las condiciones de uso establecidas para esa declaración.

Esto significa que el DHA participa en el desarrollo normal de la visión. No significa que una leche con más DHA vaya a proporcionar una visión “mejor” que otra que ya cubra adecuadamente las necesidades nutricionales del bebé.

Forma parte de la estructura del cerebro y del sistema nervioso

El DHA se encuentra en cantidades especialmente elevadas en las membranas de las células del cerebro. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria reconoce su papel estructural en el sistema nervioso y su participación en el desarrollo normal del cerebro y la visión.

El DHA es, por tanto, uno de los nutrientes que intervienen en el desarrollo. Sin embargo, el cerebro necesita muchos otros elementos, como proteínas, hierro, yodo, energía y una estimulación adecuada.

Forma parte de las membranas celulares

Los omega-3 forman parte de los fosfolípidos que construyen las membranas de las células. El DHA destaca especialmente en determinados tejidos, como la retina y el cerebro.

Su importancia debe entenderse dentro de una alimentación completa. Ningún nutriente aislado puede garantizar por sí solo el desarrollo físico, visual o cognitivo del bebé.

¿Qué significa que una leche tenga DHA?

Cuando se habla de DHA en la leche, normalmente puede hacerse referencia a dos situaciones diferentes:

  • El DHA que está presente de forma natural en la leche materna.
  • El DHA incluido en la composición de una fórmula para lactantes o de continuación.

La leche materna y la fórmula infantil no son productos equivalentes ni deben compararse únicamente en función de un nutriente. La leche materna es un alimento biológico cuya composición cambia, mientras que las fórmulas siguen unos requisitos nutricionales y de seguridad establecidos por la legislación.

DHA en la leche materna

La leche materna contiene DHA de forma natural. Su concentración puede variar entre mujeres y según diferentes factores, entre ellos el perfil de ácidos grasos de la alimentación materna.

La leche materna también contiene muchos otros nutrientes y componentes bioactivos. Su composición se adapta a la etapa de lactancia y puede cambiar incluso a lo largo de una misma toma.

¿La alimentación de la madre influye en el DHA de la leche?

La alimentación materna puede influir en el perfil de determinados ácidos grasos presentes en la leche. Entre las fuentes alimentarias de DHA se encuentran principalmente:

  • Pescados grasos.
  • Algunos pescados y mariscos.
  • Huevos o alimentos enriquecidos, dependiendo del producto.
  • Aceites obtenidos de microalgas.

Durante la lactancia conviene mantener una alimentación variada y seguir las recomendaciones españolas sobre las especies de pescado con mayor contenido en mercurio.

La AESAN recomienda que las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia eviten especies como el pez espada o emperador, el atún rojo, el tiburón y el lucio debido a su contenido en mercurio. Esta recomendación no implica evitar todo el pescado, sino escoger especies adecuadas y variadas.

¿Debe tomar DHA la madre durante la lactancia?

No todas las madres necesitan un suplemento. La EFSA establece un aumento de la ingesta adecuada de DHA durante el embarazo y la lactancia, pero la forma de cubrirla depende de la alimentación y de las circunstancias individuales.

Conviene consultar con un profesional sanitario antes de utilizar suplementos, especialmente cuando:

  • No se consume pescado.
  • Se sigue una alimentación vegetariana o vegana.
  • Existen alergias o restricciones alimentarias.
  • Se toman medicamentos.
  • El embarazo o el parto han presentado alguna complicación.
  • El bebé ha nacido prematuramente.

No tomes aceite de pescado, aceite de hígado de bacalao ni suplementos de microalgas por iniciativa propia. Su composición y dosis pueden variar, y algunos productos pueden aportar otros nutrientes que no resulten adecuados en cantidades elevadas.

DHA en la leche de fórmula

En la Unión Europea, el Reglamento Delegado 2016/127 exige que las fórmulas para lactantes y las fórmulas de continuación contengan DHA dentro de un intervalo determinado.

La normativa establece un contenido de entre 20 y 50 miligramos de DHA por cada 100 kilocalorías de fórmula. Por tanto, la presencia de DHA no es una característica exclusiva de una marca concreta: forma parte de los requisitos de composición aplicables a las fórmulas comercializadas en la Unión Europea.

¿Más DHA significa que una fórmula es mejor?

No. La cantidad máxima permitida no es una cantidad objetivo que todas las fórmulas deban intentar alcanzar.

La EFSA señala que los valores máximos establecidos para los nutrientes deben interpretarse como límites superiores y no como objetivos nutricionales. Superar la cantidad mínima adecuada no implica automáticamente un beneficio adicional.

Al valorar una fórmula, deben considerarse:

  • La edad y la etapa del bebé.
  • La razón por la que se utiliza.
  • Las indicaciones del pediatra.
  • La tolerancia individual.
  • La preparación y conservación correctas.
  • El cumplimiento de la normativa europea.

No debería elegirse una fórmula basándose únicamente en la cantidad de DHA o en una frase destacada en el envase.

¿De dónde procede el DHA de la fórmula infantil?

El DHA puede proceder de distintas fuentes, principalmente de aceites de pescado o de aceites producidos a partir de microalgas.

Los peces acumulan DHA porque consumen organismos situados en la cadena alimentaria marina. En realidad, las microalgas son las productoras originales de gran parte del DHA que posteriormente se encuentra en el pescado.

En algunas etiquetas puede aparecer como:

  • DHA.
  • Ácido docosahexaenoico.
  • Aceite de microalgas.
  • Aceite de Schizochytrium.
  • Aceite de pescado.
  • DHA de origen vegetal.

La expresión “DHA de origen vegetal” suele emplearse para referirse al DHA obtenido de microalgas. La EFSA ha evaluado diferentes aceites de microalgas para su uso como fuente de DHA en fórmulas infantiles.

¿Cuánto DHA necesita un bebé?

La EFSA ha establecido como ingesta adecuada de referencia 100 miligramos de DHA al día para lactantes y niños pequeños hasta los 24 meses. Esta referencia también se ha aplicado a los primeros seis meses teniendo en cuenta la composición de la leche humana.

Esta cifra debe interpretarse correctamente:

  • Es una referencia nutricional para evaluar la adecuación de la alimentación.
  • No es una dosis de suplemento que deba administrarse al bebé.
  • No es necesario calcular diariamente los miligramos que recibe un bebé sano alimentado con leche materna.
  • Las fórmulas infantiles de la UE ya deben contener DHA dentro del intervalo legal.
  • Un aporte mayor no garantiza un desarrollo superior.

No des al bebé gotas, aceites o suplementos de DHA salvo que los haya indicado expresamente el pediatra.

¿Cómo obtiene DHA el bebé en cada etapa?

Desde el nacimiento hasta aproximadamente los seis meses

Durante esta etapa, la alimentación debe proceder de:

  • Leche materna.
  • Fórmula para lactantes cuando se utilice siguiendo orientación sanitaria.
  • Una combinación de ambas, cuando corresponda.

No deben ofrecerse alimentos, pescado, aceites o suplementos con el objetivo de aumentar el DHA sin una indicación profesional.

Desde aproximadamente los seis meses

Alrededor de los seis meses comienza la alimentación complementaria, sin que la leche materna o la fórmula dejen de tener un papel fundamental.

A medida que se introducen nuevos alimentos, el pescado puede formar parte de una dieta variada, adaptando la textura a las capacidades del bebé y eliminando cuidadosamente todas las espinas.

Entre las fuentes alimentarias de DHA se encuentran pescados como:

  • Salmón.
  • Sardina.
  • Caballa.
  • Arenque.
  • Trucha.

La cantidad, la frecuencia y el momento de introducción deben adaptarse al bebé y a las indicaciones del pediatra. También deben respetarse las recomendaciones de la AESAN sobre las especies con alto contenido en mercurio.

A partir de los 12 meses

Conforme la alimentación se diversifica, el DHA puede proceder de distintas fuentes dietéticas, especialmente del pescado.

La leche de vaca entera puede introducirse como bebida a partir de los 12 meses, pero no es equivalente a una fórmula infantil y no debe utilizarse como bebida principal antes de esa edad.

No es necesario que todo el DHA proceda de un solo alimento o de una leche concreta. Lo importante es valorar el conjunto de la alimentación.

Cómo identificar el DHA en la etiqueta de una fórmula infantil

Para localizar el DHA, revisa la lista de ingredientes y la información nutricional.

En la lista de ingredientes

Puede aparecer como:

  • Aceite de microalgas.
  • Aceite de Schizochytrium.
  • Aceite de pescado.
  • Ácido docosahexaenoico.
  • DHA.

En la información nutricional

La cantidad puede indicarse:

  • Por cada 100 mililitros de producto preparado.
  • Por cada 100 kilocalorías.
  • En miligramos.
  • Como parte del apartado de grasas o ácidos grasos poliinsaturados.

No compares directamente dos cifras si una está expresada por 100 mililitros y otra por 100 kilocalorías. Primero deben estar presentadas en la misma unidad.

En qué debes fijarte además del DHA

La presencia de DHA no es suficiente para decidir qué fórmula utilizar. Comprueba:

  • Que corresponda a la edad del bebé.
  • Que el envase esté intacto.
  • Que no haya superado la fecha de consumo.
  • Que se prepare exactamente según las instrucciones.
  • Que se utilice el cacito incluido en el producto.
  • Que se respeten las normas de higiene y conservación.
  • Que cualquier cambio haya sido comentado con el profesional sanitario.

Nunca añadas más polvo, más agua, suplementos o aceites a una fórmula para modificar su composición.

¿Necesita el bebé un suplemento de DHA?

Los bebés sanos alimentados con leche materna o con una fórmula que cumple la normativa no deben recibir suplementos de DHA por iniciativa de la familia.

Un profesional puede realizar una valoración específica en situaciones como:

  • Prematuridad.
  • Problemas de absorción intestinal.
  • Enfermedades metabólicas.
  • Nutrición enteral o parenteral.
  • Alimentación muy restrictiva.
  • Determinadas enfermedades crónicas.

En estos casos, las necesidades pueden ser diferentes y no deben extrapolarse las recomendaciones generales destinadas a bebés sanos nacidos a término.

Mitos frecuentes sobre el DHA en la leche

“Cuanto más DHA tenga la leche, más inteligente será el bebé”

No existe una relación tan sencilla. El DHA forma parte del cerebro y del sistema nervioso, pero el desarrollo cognitivo depende de muchos factores nutricionales, genéticos, ambientales, afectivos y sociales.

Una fórmula con una cifra superior de DHA no puede prometer un mayor cociente intelectual ni un aprendizaje más rápido.

“Todos los omega-3 aportan directamente DHA”

No. El ALA, el EPA y el DHA son ácidos grasos diferentes. El cuerpo puede convertir una pequeña parte del ALA en DHA, pero la conversión es limitada.

“El DHA vegetal procede del lino o de la chía”

El lino, la chía y las nueces aportan principalmente ALA. El DHA denominado de origen vegetal suele proceder de microalgas.

“Hay que dar un suplemento aunque la fórmula ya tenga DHA”

No. Las fórmulas infantiles de la Unión Europea ya deben incluirlo dentro del intervalo legal. Un suplemento solo debe administrarse cuando exista una indicación profesional.

“La leche de vaca puede sustituir a la fórmula porque también es leche”

No durante el primer año como bebida principal. La leche de vaca y la fórmula infantil tienen una composición y una finalidad diferentes. En España, la leche de vaca entera se introduce habitualmente como bebida a partir de los 12 meses.

Preguntas frecuentes sobre el DHA en la leche

¿Qué quiere decir DHA en la leche?

Significa que la leche contiene ácido docosahexaenoico, un ácido graso omega-3 de cadena larga presente en la estructura de la retina y del sistema nervioso.

En la leche materna aparece de forma natural. En las fórmulas infantiles comercializadas en la Unión Europea debe incluirse para cumplir la normativa de composición.

¿La leche materna siempre contiene DHA?

Sí, la leche materna contiene DHA, aunque su concentración puede variar. El perfil de ácidos grasos depende de varios factores, entre ellos la alimentación y las reservas maternas.

¿Todas las fórmulas infantiles tienen DHA?

Las fórmulas para lactantes y de continuación comercializadas en la Unión Europea conforme al Reglamento Delegado 2016/127 deben contener entre 20 y 50 miligramos de DHA por cada 100 kilocalorías.

¿El DHA de microalgas es adecuado para bebés?

Los aceites de determinadas microalgas han sido evaluados y autorizados como fuentes de DHA para fórmulas infantiles, siempre que se utilicen conforme a la normativa.

¿Es mejor el DHA de pescado o el de microalgas?

La fuente por sí sola no permite afirmar que una fórmula sea mejor. Lo importante es que el ingrediente esté autorizado, sea seguro, se utilice dentro de los niveles establecidos y forme parte de una fórmula adecuada para el bebé.

¿Puedo darle a mi bebé aceite de pescado?

No debes darle aceite de pescado, aceite de hígado de bacalao ni suplementos de omega-3 sin indicación pediátrica. Algunos productos contienen dosis elevadas u otros nutrientes, como vitaminas A y D.

¿Qué pasa si el bebé no come pescado?

Durante los primeros meses, el DHA procede de la leche materna o de la fórmula infantil. Cuando empieza la alimentación complementaria, el pescado puede introducirse progresivamente, pero no es necesario forzar al bebé ni utilizar suplementos por iniciativa propia.

Si existe una alergia al pescado, una alimentación vegana o una dieta muy restrictiva, consulta con el pediatra o un dietista-nutricionista especializado en alimentación infantil.

¿El DHA evita problemas de visión o de aprendizaje?

El DHA contribuye al desarrollo visual normal y forma parte de la estructura del cerebro, pero no puede garantizar que un niño no vaya a presentar un problema visual, neurológico o de aprendizaje.

Ante cualquier preocupación sobre la visión, el desarrollo o la alimentación del bebé, consulta con el pediatra.

En resumen

El DHA es un ácido graso omega-3 de cadena larga presente de forma natural en la leche materna y obligatorio en las fórmulas para lactantes y de continuación comercializadas en la Unión Europea.

Forma parte de la estructura de la retina, el cerebro y las membranas celulares, y su ingesta contribuye al desarrollo visual normal durante el primer año.

Sin embargo, más DHA no significa necesariamente más beneficios. Todas las fórmulas deben respetar un intervalo regulado, y la elección de una fórmula no debería basarse únicamente en este nutriente.

Durante los primeros meses, el bebé obtiene DHA de la leche materna o de la fórmula. Con el inicio de la alimentación complementaria, una dieta variada que incluya pescados adecuados puede aportar DHA adicional. Los suplementos solo deben administrarse por indicación profesional.

Sources

Comisión Europea — Registro de declaraciones nutricionales y de propiedades saludables: https://ec.europa.eu/food/food-feed-portal/backend/claims/files/EU_Register_on_nutrition_and_health_claims.xls

EFSA (Autoridad Europea de seguridad alimentaria )— Valores dietéticos de referencia para las grasas: https://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/pub/1461

EFSA — Composición esencial de las fórmulas infantiles: https://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/pub/3760

EFSA — Aceite de microalgas como fuente de DHA
Evaluación del aceite de Schizochytrium para su utilización en fórmulas infantiles y resumen de las referencias de ingesta y composición.
https://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/pub/8414

National Institutes of Health — Omega-3 Fatty Acids: https://ods.od.nih.gov/factsheets/Omega3FattyAcids-HealthProfessional/

Organización Mundial de la Salud — Alimentación del lactante y del niño pequeño: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/infant-and-young-child-feeding