Omega-3: funciones y beneficios en el crecimiento de los niños
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Beneficios del omega 3 para niños

Sep. 2, 2019
8 min

El omega 3 es un tipo de grasa esencial para el organismo y debe formar parte de una alimentación equilibrada desde la infancia.

Entre los principales beneficios del omega 3 para los niños se encuentran su contribución al desarrollo del cerebro, la visión y el funcionamiento normal del organismo.

Aunque a menudo se relaciona con los suplementos, el omega 3 debería obtenerse, siempre que sea posible, a través de la alimentación. El pescado, el marisco, algunas semillas, los frutos secos, los aceites vegetales y algunos alimentos enriquecidos pueden ayudar a cubrir las necesidades de este nutriente.


¿Qué es el omega 3?

El omega 3 pertenece al grupo de los ácidos grasos poliinsaturados.

Se considera esencial porque el organismo no puede producirlo en cantidades suficientes, por lo que es necesario obtenerlo mediante la alimentación.

Existen tres tipos principales de omega 3:

  • ALA (ácido alfa-linolénico) 
  • EPA (ácido eicosapentaenoico) 
  • DHA (ácido docosahexaenoico) 

El ALA se encuentra principalmente en alimentos de origen vegetal, mientras que el EPA y el DHA están presentes sobre todo en el pescado, los aceites de pescado y algunas algas.

El DHA es especialmente importante porque está presente en concentraciones elevadas en el cerebro y la retina. Durante los primeros años de vida, una etapa marcada por un rápido crecimiento y desarrollo neurológico, una ingesta adecuada de este nutriente ayuda a proporcionar componentes necesarios para la formación y funcionamiento de estos tejidos.
 

¿Cuáles son los beneficios del omega 3 para los niños?

Los beneficios del omega 3 para los niños no deben entenderse como una solución aislada, sino como parte de una alimentación completa, variada y adaptada a su edad.

El omega 3 contribuye a diferentes funciones importantes durante el crecimiento infantil.
 

1. Ayuda el desarrollo del cerebro

El cerebro del niño está en constante desarrollo, especialmente durante los primeros años de vida.

El DHA forma parte de las estructuras de las células nerviosas y desempeña un papel importante en la función cerebral.

Una alimentación que incluya fuentes de omega 3 ayuda a aportar nutrientes importantes durante esta etapa de crecimiento.

Esto no significa que el omega 3 “aumente la inteligencia” ni que por sí solo resuelva dificultades de aprendizaje.

Su función es contribuir a una base nutricional adecuada, junto con otros factores como:

  • un descanso adecuado;
  • la estimulación; 
  • la actividad física; 
  • una alimentación equilibrada. 
     

2. Contribuye al desarrollo de la visión

El DHA también está presente en la retina, una estructura esencial para la visión.

Durante el primer año de vida, una ingesta adecuada de DHA contribuye al desarrollo normal de la visión del bebé.

Por ello, garantizar fuentes adecuadas de DHA durante el embarazo, la lactancia y la alimentación infantil puede ayudar a cubrir las necesidades nutricionales durante esta etapa de desarrollo.^
 

3. Ayuda a crear hábitos alimentarios saludables

Incluir pescado y otras fuentes de omega 3 en la alimentación infantil ayuda a diversificar la dieta y favorece la creación de hábitos saludables desde edades tempranas.

En España, las recomendaciones alimentarias para niños promueven el consumo de pescado dentro de una alimentación variada, prestando atención a la elección de especies con menor contenido en mercurio.

Más que centrarse únicamente en un nutriente concreto, el objetivo debe ser ofrecer una alimentación variada con diferentes tipos de pescado, verduras, cereales, legumbres y fruta.
 

4. Aporta grasas saludables

Las grasas son importantes en la alimentación infantil siempre que se elijan fuentes de calidad.

El omega 3 forma parte de las membranas celulares y también proporciona energía al organismo.

Esto es especialmente relevante durante la infancia, una etapa marcada por el crecimiento, el aprendizaje y una elevada actividad física y mental.
 

5. Participa en diferentes funciones del organismo

Además del cerebro y la visión, los ácidos grasos omega 3 participan en funciones relacionadas con:

  • el corazón; 
  • los vasos sanguíneos; 
  • los pulmones; 
  • el sistema inmunitario; 
  • el sistema endocrino. 

Aun así, es importante tener en cuenta que el omega 3 no sustituye tratamientos médicos, no previene todas las enfermedades y no debe utilizarse como suplemento sin recomendación profesional.
 

¿Cuáles son las mejores fuentes de omega 3 para niños?

Las fuentes de omega 3 pueden ser de origen animal, vegetal o alimentos enriquecidos.

Lo ideal es ofrecer variedad, teniendo en cuenta la edad del niño, sus preferencias alimentarias y posibles alergias o restricciones.
 

Pescado

El pescado es una de las principales fuentes de EPA y DHA.

Algunas buenas opciones son:

  • sardina; 
  • caballa; 
  • salmón; 
  • jurel; 
  • trucha; 
  • merluza; 
  • dorada; 
  • bacalao; 
  • pulpo; 
  • calamar; 
  • lubina. 

La sardina y la caballa son especialmente interesantes porque son pescados con un buen aporte de omega 3 y, al ser especies de menor tamaño, suelen presentar menores niveles de mercurio que los grandes peces depredadores.

En niños pequeños, el pescado debe estar bien cocinado, sin espinas y preparado con una textura adaptada a la edad para evitar riesgos de atragantamiento.
 

Fuentes vegetales

Las fuentes vegetales aportan principalmente ALA, un tipo de omega 3 que el organismo puede transformar en EPA y DHA, aunque esta conversión es limitada.

Aun así, son alimentos interesantes dentro de una alimentación equilibrada.

Algunas opciones son:

  • semillas de lino; 
  • semillas de chía; 
  • nueces; 
  • aceite de lino; 
  • soja; 
  • algunas verduras de hoja verde. 

En niños pequeños, las semillas y los frutos secos deben ofrecerse de forma segura, por ejemplo triturados o incorporados en papillas, yogures o recetas, para reducir el riesgo de atragantamiento.
 

Alimentos enriquecidos y algas

Algunos alimentos pueden estar enriquecidos con omega 3, como determinados huevos, leches, yogures o bebidas vegetales.

También existen productos con DHA procedente de algas, una alternativa que puede ser interesante en dietas vegetarianas o veganas.

En el caso de los niños, conviene valorar estas opciones con un profesional sanitario para asegurar que la alimentación cubre sus necesidades nutricionales.
 

¿Qué hacer si al niño no le gusta el pescado?

Muchos niños necesitan tiempo para aceptar nuevos sabores y texturas.

El rechazo inicial no significa que nunca vayan a aceptar un alimento.

Algunas estrategias que pueden ayudar son:

  • ofrecer diferentes tipos de pescado y distintas formas de preparación; 
  • añadir pescado desmenuzado a arroz, pasta, sopas o empanadas; 
  • dar ejemplo comiendo pescado en familia; 
  • volver a ofrecer el alimento varias veces sin presionar. 

La aceptación de nuevos alimentos puede requerir diferentes exposiciones a lo largo del tiempo.
 

¿Cuánto omega 3 necesitan los niños?

Las necesidades de omega 3 varían según la edad, el patrón alimentario y el estado de salud del niño.

Más importante que contar miligramos diariamente es mantener una alimentación variada que incluya fuentes habituales de omega 3.

Las recomendaciones alimentarias españolas promueven el consumo de pescado dentro de una dieta equilibrada, prestando especial atención a la elección de especies según su contenido en mercurio.

Desde la introducción de la alimentación complementaria, el pescado puede incorporarse progresivamente siguiendo las indicaciones del pediatra y adaptándolo a la edad y desarrollo del bebé.

Descubre cómo introducir nuevos alimentos y adaptar las texturas a cada etapa con nuestra guía sobre los primeros alimentos del bebé.
 

¿Qué pescados deben evitar los niños?

Aunque el pescado es un alimento muy interesante desde el punto de vista nutricional, algunas especies acumulan mayores cantidades de mercurio.

En niños pequeños se recomienda evitar especies con alto contenido en mercurio, como:

  • pez espada o emperador; 
  • tiburón (como cazón o tintorera); 
  • atún rojo; 
  • lucio. 

La mejor estrategia es variar las especies y elegir principalmente pescados con menor contenido en mercurio, como:

  • sardina; 
  • caballa; 
  • salmón; 
  • merluza; 
  • bacalao; 
  • dorada; 
  • lubina; 
  • trucha. 
     

¿Los niños necesitan suplementos de omega 3?

No todos los niños necesitan suplementos de omega 3.

En la mayoría de los casos, una alimentación variada puede proporcionar buenas fuentes de este nutriente.

Los suplementos pueden valorarse en situaciones concretas, por ejemplo:

  • cuando el niño no consume pescado; 
  • en dietas vegetarianas o veganas; 
  • cuando existen restricciones alimentarias; 
  • cuando hay necesidades nutricionales específicas. 

La decisión debe tomarse junto con un pediatra, dietista-nutricionista u otro profesional sanitario.

Los suplementos pueden variar mucho en su dosis y composición, y un consumo excesivo puede producir efectos no deseados o interferir con determinados tratamientos.

También es importante diferenciar entre suplementos de aceite de pescado y suplementos de aceite de hígado de pescado, ya que estos últimos pueden contener cantidades elevadas de vitamina A.

Por este motivo, la elección del suplemento debe adaptarse a la edad y necesidades del niño.
 

¿Cómo incluir más omega 3 en la alimentación infantil?

Algunas formas sencillas de incorporar fuentes de omega 3 en las comidas de los niños son:

  • ofrecer pescado varias veces por semana, variando las especies; 
  • utilizar sardina o caballa en recetas como pasta, arroz o preparaciones caseras; 
  • añadir pescado desmenuzado a sopas, purés, tortillas o verduras; 
  • incorporar nueces trituradas, chía o lino molido en yogures, papillas o tortitas; 
  • elegir alimentos enriquecidos con omega 3 cuando sea adecuado; 
  • adaptar siempre la textura a la edad del niño. 

Lo más importante es convertir estos alimentos en opciones familiares y agradables.

La aceptación puede requerir tiempo, por lo que conviene ofrecerlos varias veces y en diferentes recetas, sin presión.
 

Conclusión

Los beneficios del omega 3 para los niños están relacionados principalmente con el desarrollo del cerebro, la visión y el funcionamiento normal del organismo.

El DHA y el EPA, presentes sobre todo en el pescado, tienen un papel especialmente importante, mientras que las fuentes vegetales ayudan a complementar la alimentación con ALA.

La mejor forma de garantizar un aporte adecuado de omega 3 es apostar por una alimentación variada, con pescado adaptado a la edad, especies con menor contenido en mercurio y alimentos vegetales ricos en ALA.

Los suplementos solo deben utilizarse cuando exista una indicación de un profesional sanitario.

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el asesoramiento médico individualizado.

Preguntas frecuentes sobre el omega 3 para los niños

¿Cuáles son los principales beneficios del omega 3 para los niños?

Los principales beneficios del omega 3 para los niños están relacionados con el desarrollo del cerebro, la visión y el funcionamiento normal del organismo.

El DHA es especialmente importante porque se encuentra en altas concentraciones en el cerebro y la retina, estructuras clave durante el crecimiento y desarrollo infantil.

¿Qué alimentos tienen más omega 3?

Las principales fuentes de EPA y DHA son el pescado y el marisco, especialmente especies como la sardina, la caballa y el salmón.

También existen fuentes vegetales de ALA, como:

  • semillas de lino; 
  • semillas de chía; 
  • nueces; 
  • algunos aceites vegetales. 

¿Cuántas veces por semana debe comer pescado un niño?

El pescado puede formar parte de una alimentación equilibrada durante la infancia.

Las recomendaciones españolas aconsejan incluir pescado regularmente, priorizando especies con menor contenido en mercurio y siguiendo las indicaciones adaptadas a la edad del niño.

Es recomendable variar las especies y evitar un consumo frecuente de pescados con alto contenido en mercurio.

¿Y en niños vegetarianos o veganos?

En las dietas vegetarianas y veganas, las principales fuentes alimentarias de omega 3 son:

  • semillas de lino; 
  • semillas de chía; 
  • nueces; 
  • aceites vegetales ricos en ALA. 

Como la conversión del ALA en EPA y DHA es limitada, algunas situaciones pueden requerir una valoración individualizada para garantizar un aporte adecuado.

Consultar con un pediatra o dietista-nutricionista puede ayudar a adaptar la alimentación a las necesidades del niño.

¿El omega 3 ayuda a la concentración de los niños?

El omega 3, especialmente el DHA, participa en la estructura y funcionamiento del cerebro.

Sin embargo, no debe presentarse como una solución aislada para mejorar la concentración, el comportamiento o el aprendizaje.

La investigación sobre los efectos de los suplementos de omega 3 en estas áreas continúa en estudio. Cualquier suplementación debe valorarse con un profesional sanitario.

¿Puedo dar un suplemento de omega 3 a mi hijo?

Los suplementos de omega 3 no deben administrarse a un niño sin consultar previamente con un pediatra, dietista-nutricionista u otro profesional sanitario.

La dosis debe adaptarse a:

  • la edad del niño; 
  • su alimentación; 
  • sus necesidades específicas. 

También es importante elegir productos adecuados para la infancia y evitar un consumo excesivo.