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Insomnio y cansancio en el embarazo: ¿Por qué cambian los patrones de sueño?

Primero llega esa sensación constante de estar cansada y de necesitar dormir un poco. Después, el sueño parece estabilizarse, pero hacia el final, no puedes descansar más que unas pocas horas cada noche.

5min de lectura Jun. 23, 2022

Si estás embarazada, seguramente estarás pasando por una de estas fases, a continuación, te explicamos todo acerca del insomnio y cansancio durante el embarazo.

 

CONOCE LOS PATRONES DE SUEÑO DURANTE EL EMBARAZO

Los patrones de sueño van cambiando durante el embarazo y estos cambios pueden producirse desde el mismo momento de la concepción y evolucionar con el paso de los meses. La somnolencia suele ser un síntoma del embarazo, ya que muchas mujeres se sienten cansadas durante el primer trimestre. Según los expertos, esto se debe a los cambios hormonales, que son esenciales para mantener el embarazo pero que, al mismo tiempo, también favorecen la somnolencia en el embarazo.

Por el otro lado, cuando una mujer descubre que está embarazada, es natural que empiece a pasar por un período de insomnio, o a despertarse varias veces por la noche, sobre todo porque también es el momento en que empiezan todas las preocupaciones. ¿Está bien el bebé? ¿Está sano? ¿Está creciendo? ¿Cómo será cuando llegue? Todos estos pensamientos causan preocupación y pueden hacerte perder horas de sueño. Además, también es posible que tengas que despertarte varias veces seguidas durante la noche, ya que empiezas a experimentar síntomas como la nocturia- necesidad de orinar durante la noche-, la sensibilidad y la tirantez en los pechos o incluso algunos cambios en el sistema digestivo.

Todos estos cambios son habituales en el primer trimestre del embarazo, pero suelen persistir durante todo el período de gestación. A medida que avanza el embarazo, lo normal es que sientas que tu sueño empieza a mejorar, pero las ganas de ir corriendo al baño por la noche seguirán estando ahí, al igual que las náuseas, que incluso pueden durar más tiempo.

Sin embargo, los expertos aseguran que la calidad del sueño durante el embarazo tiende a mejorar durante el segundo trimestre, pues en esa etapa ya hay un equilibrio hormonal. Además, el bebé aún no es lo suficientemente grande como para dificultar la posición de la madre para dormir.

Muchas mujeres también pueden empezar a roncar durante el embarazo, o incluso desarrollar trastornos como la apnea obstructiva del sueño. Algunas mujeres embarazadas también dicen tener el síndrome de las piernas inquietas, caracterizado por la incomodidad y la necesidad incontrolable de mover las piernas, lo que también puede provocar la fragmentación del sueño.

 

INSOMNIO EN EL EMBARAZO. TERCER TRIMESTRE

Sin embargo, los verdaderos trastornos aparecen sobre todo durante el tercer trimestre de embarazo. Es durante esa fase cuando muchas embarazadas tienen más problemas para dormir, debido al aumento del peso corporal y del tamaño de la barriga, que repercuten en la calidad del sueño de forma significativa. Además, el bebé empieza a ejercer una presión adicional sobre la vejiga, lo que hace que las mujeres se despierten más a menudo durante la noche para ir al baño. Y también aumenta el reflujo, así como el dolor lumbar y pélvico. Por si fuera poco, el bebé se mueve cada vez más, notándose más sus patadas durante la noche.

 

POSTURAS Y CONSEJOS PARA DORMIR EMBARAZADA

Naturalmente, hay cosas que puedes hacer para mejorar tu calidad de sueño durante esta fase e intentar evitar el insomnio en el embarazo. ¿Cómo dormir embarazada? Una de las posturas más sencillas es elegir una que te resulte cómoda. También debes intentar crear hábitos de sueño saludables desde el principio. Dormir al menos siete horas por noche es esencial para conseguir un sueño reparador adecuado.

Para algunas embarazadas, una de las posturas para dormir, es sobre el lado izquierdo con las rodillas dobladas es una posición cómoda. Facilita el flujo sanguíneo y alivia la presión sobre los riñones y el útero, mejorando también el suministro de oxígeno y nutrientes al bebé. Una posición que hay que evitar la de dormir boca arriba en el embarazo, ya que el peso del bebé puede comprimir la vena cava y reducir el flujo de sangre hacia el corazón.

También puedes utilizar algunas almohadas adicionales para ayudarte mientras estás tumbada de lado. Puedes colocar una apoyando el vientre, o incluso tener otra entre las piernas para ayudar a mantener la pelvis alineada y reducir la presión en la zona lumbar. Si lo prefieres, invierte en una buena almohada de lactancia, que también te ayudará a aliviar la presión en la zona lumbar.

Además de todo esto, evita la cafeína y las comidas pesadas antes de acostarte. Bebe menos líquidos por la noche, así no sentirás la necesidad de ir al baño tan a menudo, y enciende una luz nocturna para ayudarte en caso de que tengas que levantarte. Entre una y dos horas antes de acostarte, realiza una actividad relajante, como tomar un baño caliente. Además, intenta crear un ambiente tranquilo, pacífico y relajante en tu dormitorio, manteniendo una temperatura suave.

Si te sientes cansada durante el día, prueba de hacer siestas cortas de entre 20 y 30 minutos. Esto permitirá a tu cuerpo obtener el descanso que tanto necesita, sin interferir en tu sueño nocturno.

Si quieres conocer más acerca de la salud en el embarazo, visita nuestra sección. ¡Encontrarás consejos que te ayudarán en esta etapa!