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Quedarse embarazada rápidamente: consejos para lograr un embarazo

May. 4, 2016
11 min

Cuando decides buscar un bebé, es normal preguntarte cómo puedes aumentar tus probabilidades de embarazo y cuánto tiempo tardarás en conseguirlo. No existe un método que garantice quedarse embarazada a la primera, pero sí hay medidas que pueden ayudarte a aprovechar mejor tus días fértiles y a preparar tu organismo para una gestación saludable.

Lo más útil es conocer tu ventana fértil, mantener relaciones sexuales con regularidad, tomar ácido fólico, revisar tu salud antes del embarazo y evitar hábitos que puedan afectar a la fertilidad. Estos cuidados deben implicar también a la pareja, ya que tanto los factores femeninos como los masculinos pueden influir en la concepción.

Neste articulo


En pocas palabras: para aumentar las posibilidades de embarazo, mantén relaciones sexuales cada uno o dos días durante la ventana fértil —o cada dos o tres días a lo largo del ciclo—, toma 400 microgramos diarios de ácido fólico y consulta con un profesional si tienes alguna enfermedad, tomas medicación o llevas más tiempo del recomendado intentando concebir.

Este artículo ofrece información general y no sustituye una consulta médica personalizada.
 

¿Es posible quedarse embarazada rápidamente?

Sí, algunas personas consiguen un embarazo durante el primer ciclo, mientras que otras necesitan varios meses. El tiempo depende de factores como la edad, la regularidad de la ovulación, la salud de los óvulos y los espermatozoides, la frecuencia de las relaciones sexuales y determinadas condiciones médicas.

Como referencia general, más de ocho de cada diez parejas en las que la mujer es menor de 40 años consiguen un embarazo natural durante el primer año si mantienen relaciones sexuales sin anticoncepción cada dos o tres días. No lograrlo durante los primeros meses no significa necesariamente que exista un problema de fertilidad.

También es importante evitar las falsas promesas. Ningún alimento, postura sexual, suplemento o ritual posterior a las relaciones puede garantizar un embarazo rápido. El objetivo de estos consejos es mejorar las probabilidades, no asegurar un resultado en un plazo determinado.

 

1. Conoce tu ventana fértil

La ventana fértil es el periodo del ciclo menstrual durante el cual puede producirse la fecundación. Comprende aproximadamente los cinco días anteriores a la ovulación y el propio día de la ovulación. Las probabilidades suelen ser mayores durante los dos días previos a la liberación del óvulo.

No todas las mujeres ovulan el día 14 del ciclo. En realidad, la ovulación suele producirse alrededor de 14 días antes de que comience la siguiente menstruación, por lo que su fecha puede variar según la duración del ciclo y de un mes a otro.

Por ejemplo, una persona con ciclos de 28 días podría ovular cerca del día 14, mientras que en un ciclo de 32 días la ovulación podría producirse más tarde. Incluso los ciclos considerados regulares pueden presentar variaciones.

Puedes utilizar el calendario de ovulación de Nestlé Bebé para obtener una estimación inicial de tus días fértiles. Ten en cuenta que se trata de una orientación basada en las fechas introducidas y no de una confirmación exacta de la ovulación, especialmente si tus ciclos son irregulares.

 

Señales que pueden ayudarte a reconocer la ovulación

Además de llevar un registro de las menstruaciones, puedes observar otros cambios:

  • El moco cervical puede volverse más transparente, abundante y resbaladizo durante los días de mayor fertilidad.
  • Los test de ovulación detectan el aumento de la hormona luteinizante o LH, que suele preceder a la ovulación.
  • La temperatura basal aumenta ligeramente después de ovular, por lo que puede ayudar a reconocer patrones de ciclos anteriores, aunque no siempre permite anticipar la ovulación del ciclo actual.

Los test y las aplicaciones pueden resultar útiles, pero no deben convertirse en una fuente de ansiedad ni sustituir una valoración médica cuando los ciclos son muy irregulares o existe alguna condición que pueda afectar a la fertilidad.

 

2. Mantén relaciones sexuales con una frecuencia sostenible

Para maximizar las probabilidades, se recomienda mantener relaciones sexuales vaginales sin anticoncepción cada uno o dos días durante la ventana fértil. Mantenerlas cada dos o tres días a lo largo de todo el ciclo ofrece resultados muy similares y puede ser una opción más sencilla si no quieres controlar la ovulación de manera estricta.

No es necesario limitar las relaciones para “acumular” espermatozoides. En hombres con parámetros seminales normales, la eyaculación frecuente no reduce la fertilidad. De hecho, mantener una única relación durante toda la ventana fértil ofrece menos oportunidades que mantenerlas con regularidad.

La frecuencia más adecuada es aquella que permite aprovechar los días fértiles sin convertir las relaciones sexuales en una obligación. Una planificación excesivamente rígida puede afectar al deseo, la satisfacción y el bienestar de la pareja.

 

3. Considera una consulta preconcepcional

No necesitas esperar a tener dificultades para hablar con un profesional sanitario. Una consulta preconcepcional permite revisar tu estado de salud y detectar factores que conviene controlar antes de lograr el embarazo.

Durante esta consulta se pueden valorar:

  • Enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, epilepsia o trastornos de la tiroides.
  • Síndrome de ovario poliquístico, endometriosis o ciclos menstruales irregulares.
  • Medicamentos con o sin receta, vitaminas y suplementos.
  • Vacunas pendientes.
  • Antecedentes personales, obstétricos y familiares.
  • Riesgo de infecciones de transmisión sexual.
  • Hábitos relacionados con la alimentación, la actividad física, el tabaco o el alcohol.

No interrumpas ningún tratamiento prescrito por tu cuenta. Algunos medicamentos deben mantenerse, ajustarse o sustituirse antes del embarazo, pero esta decisión debe tomarla un profesional sanitario.

 

4. Empieza a tomar ácido fólico antes del embarazo

Si estás intentando quedarte embarazada, la recomendación general es tomar un suplemento diario con 400 microgramos de ácido fólico, comenzando al menos un mes antes de la concepción y manteniéndolo durante las primeras semanas del embarazo.

El ácido fólico no hace que te quedes embarazada más rápido. Su función principal es ayudar a prevenir determinados defectos del cerebro y la columna vertebral del futuro bebé durante las primeras etapas del desarrollo, cuando muchas mujeres todavía no saben que están embarazadas.

Algunas personas necesitan una dosis diferente por sus antecedentes médicos, su medicación o embarazos anteriores. No aumentes la cantidad por iniciativa propia: consulta cuál es la dosis apropiada para ti.

Una dieta equilibrada proporciona folatos y otros nutrientes importantes, pero no sustituye el suplemento recomendado de ácido fólico.

 

5. Cuida tu alimentación, tu peso y tu actividad física

Una alimentación variada, la actividad física regular y un peso saludable para ti contribuyen a mejorar la salud antes del embarazo. Tanto un peso muy bajo como el exceso de peso pueden asociarse a alteraciones de la ovulación, mayor dificultad para la concepción y a mayores riesgos durante la gestación.

No existe una “dieta de la fertilidad” capaz de garantizar un embarazo natural. La evidencia tampoco permite afirmar que un alimento concreto, un antioxidante o un suplemento multivitamínico aceleren la concepción en personas sin una carencia diagnosticada.

Prioriza hábitos sostenibles:

  • Consume frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y fuentes variadas de proteínas.
  • Evita las dietas extremas o muy restrictivas.
  • Mantén una actividad física moderada y regular.
  • Pide orientación profesional si necesitas ganar o perder peso.
  • No tomes suplementos comercializados para “aumentar la fertilidad” sin consultar antes.

El objetivo no es alcanzar un cuerpo perfecto para concebir, sino cuidar tu salud general y controlar posibles condiciones médicas.

 

6. Evita el tabaco, el alcohol y las drogas

El tabaco puede reducir la fertilidad femenina y masculina. También puede afectar a los espermatozoides y aumenta los riesgos para el embarazo. Esto incluye los cigarrillos, el vapeo, otros productos con nicotina y la exposición habitual al humo ajeno.

Cuando empiezas a buscar un embarazo, la opción más segura es evitar el alcohol. También deben evitarse las drogas recreativas. Si te resulta difícil dejar alguna de estas sustancias, pide ayuda profesional antes de quedarte embarazada.

La pareja debe seguir las mismas recomendaciones, ya que sus hábitos también pueden influir en la salud reproductiva.

 

7. Incluye a tu pareja en los cuidados

La búsqueda del embarazo no depende únicamente de la mujer. Los problemas de fertilidad pueden estar relacionados con factores femeninos, masculinos, mixtos o no tener una causa identificable tras las pruebas iniciales.

Por eso, cuando se necesita un estudio de fertilidad, deben valorarse ambos miembros de la pareja. En el hombre pueden analizarse aspectos como la cantidad, movilidad y forma de los espermatozoides, además de los antecedentes médicos, la medicación y los hábitos de vida.

La pareja puede contribuir manteniendo una alimentación equilibrada, evitando el tabaco, el vapeo, el alcohol, las drogas y los esteroides anabolizantes, y consultando cualquier problema de erección, eyaculación o salud testicular.

El contenido de Nestlé Bebé sobre salud y fertilidad masculina antes de la concepción puede utilizarse como enlace interno complementario, siempre evitando presentar las vitaminas como una solución garantizada.

 

8. Protege tu bienestar emocional sin culparte

Buscar un embarazo puede generar ilusión, incertidumbre, frustración o ansiedad. Controlar cada síntoma, test o día del ciclo puede aumentar la presión y hacer que las relaciones sexuales resulten menos espontáneas.

Cuidar la salud mental, descansar y hablar con la pareja o con un profesional puede mejorar el bienestar durante este proceso. Sin embargo, decir simplemente “relájate y te quedarás embarazada” es poco útil y puede generar culpa. Sentirte preocupada no significa que hayas causado un problema de fertilidad.

Los métodos de seguimiento de la ovulación deben servir como una ayuda. Si aumentan claramente tu ansiedad o están afectando a tu relación, puedes optar por mantener relaciones cada dos o tres días sin intentar identificar un único día perfecto.

No debes poner fechas exactas ni tiempos para la búsqueda de embarazo, ya que no sigue una regla exacta y el incumplimiento puede generar más ansiedad. 

 

9. No confíes en posturas o trucos sin evidencia

No existe una postura sexual que haya demostrado aumentar las probabilidades de embarazo. Tampoco es necesario permanecer tumbada, elevar las piernas o colocar una almohada debajo de la pelvis después de mantener relaciones.

Los espermatozoides pueden avanzar hacia el cuello del útero pocos minutos después de la eyaculación. Que parte del semen salga de la vagina al levantarte es normal y no significa que hayas perdido todas las posibilidades de concebir.

También conviene desconfiar de:

  • Infusiones o preparados que prometen estimular la ovulación.
  • Suplementos que garantizan mejorar la reserva ovárica.
  • Dietas que aseguran favorecer la implantación.
  • Técnicas que prometen elegir el sexo del bebé.
  • Consejos que presentan el día 14 como el único momento fértil.

Si un producto promete un embarazo rápido o sustituir una valoración médica, probablemente está exagerando sus beneficios.

 

10. Haz el test de embarazo en el momento adecuado

Realizar el test demasiado pronto puede producir un resultado negativo aunque exista un embarazo.

La mayoría de los test pueden utilizarse desde el primer día de retraso menstrual. Si no sabes cuándo debería comenzar tu siguiente menstruación, espera al menos 21 días desde la última relación sexual sin anticoncepción. Sigue siempre las instrucciones del fabricante.

Si el resultado es negativo pero la menstruación sigue sin aparecer, repite el test unos días después o consulta con un profesional sanitario.

Puedes ampliar esta información en la guía de Nestlé Bebé sobre cuándo y cómo hacer un test de embarazo. 

 

¿Cuánto tiempo se tarda normalmente en quedarse embarazada?

El tiempo necesario para concebir es diferente en cada persona. La fertilidad disminuye progresivamente con la edad, especialmente a partir de los 35 años, pero la edad no es el único factor.

Estas son las referencias generales para solicitar una evaluación:

 

Edad o situaciónCuándo pedir ayuda
Menos de 35 añosDespués de 12 meses de relaciones regulares sin anticoncepción
Entre 35 y 39 añosDespués de 6 meses intentándolo
40 años o másConsultar desde el inicio o sin demorar la valoración
Cualquier edad con factores de riesgoConsultar antes de cumplir esos plazos



La Sociedad Española de Fertilidad recomienda valorar una posible infertilidad después de 12 meses sin embarazo, reduciendo el plazo a seis meses cuando la mujer tiene más de 35 años. En personas de 40 años o más se aconseja hablar con un especialista todavía antes.

 

Cuándo consultar antes, independientemente de la edad

No es necesario esperar seis o doce meses si existe alguno de estos factores:

  • Menstruaciones ausentes, muy irregulares o especialmente espaciadas.
  • Dolor menstrual intenso o sospecha de endometriosis.
  • Diagnóstico de síndrome de ovario poliquístico.
  • Antecedentes de enfermedad inflamatoria pélvica o determinadas infecciones de transmisión sexual.
  • Cirugía pélvica, ovárica o testicular previa.
  • Tratamiento anterior con quimioterapia o radioterapia.
  • Dos o más pérdidas gestacionales.
  • Problemas conocidos en los espermatozoides.
  • Dificultades persistentes de erección, eyaculación o relaciones sexuales.
  • Una enfermedad crónica o medicación que pueda afectar al embarazo.
  • Preocupación por la fertilidad debido a la edad o a antecedentes familiares.

Ante estas situaciones, una evaluación temprana puede evitar retrasos innecesarios.

Puedes enlazar aquí el artículo de Nestlé Bebé sobre cuándo consultar a un especialista en fertilidad.

 

¿Qué ocurre durante un estudio de fertilidad?

La primera consulta suele comenzar con una revisión de los antecedentes médicos y reproductivos de ambos miembros de la pareja. El profesional preguntará cuánto tiempo lleváis intentándolo, con qué frecuencia mantenéis relaciones, cómo son los ciclos menstruales, qué medicamentos tomáis y si existen enfermedades o cirugías previas.

Según el caso, pueden solicitarse:

  • Análisis para comprobar la ovulación y determinados niveles hormonales.
  • Ecografía ginecológica.
  • Pruebas para valorar el útero y las trompas de Falopio.
  • Seminograma o análisis del semen.
  • Pruebas adicionales en función de los antecedentes.

No todas las personas necesitan las mismas pruebas ni deben empezar directamente un tratamiento de reproducción asistida. La valoración se adapta a la edad, los antecedentes y los resultados iniciales.

La inseminación artificial, la fecundación in vitro y otros tratamientos deben tratarse en contenidos específicos. No incluiría en esta página una tasa fija de éxito de la FIV, ya que los resultados varían considerablemente según la edad, el diagnóstico, la clínica y el tipo de tratamiento.

 

En resumen

Para aumentar tus posibilidades de quedarte embarazada, céntrate en medidas sencillas y respaldadas por la evidencia:

  • Conoce aproximadamente tu ventana fértil.
  • Mantén relaciones cada uno o dos días durante ese periodo o cada dos o tres días a lo largo del ciclo.
  • Empieza a tomar ácido fólico antes del embarazo.
  • Revisa con un profesional tus enfermedades, medicamentos y vacunas.
  • Evita el tabaco, el alcohol y las drogas.
  • Incluye a tu pareja en los hábitos y en cualquier estudio de fertilidad.
  • No confíes en posturas, alimentos o suplementos que prometan resultados rápidos.
  • Consulta después de 12 meses si tienes menos de 35 años, después de seis meses si tienes 35 años o más, o antes si existen factores de riesgo.

No conseguir un embarazo durante los primeros ciclos no significa que hayas hecho algo mal. Cada situación es diferente y, cuando sea necesario, una valoración profesional puede ayudarte a entender los siguientes pasos.

Preguntas frecuentes sobre cómo quedarse embarazada

¿Cuál es el mejor día para quedarse embarazada?

Las probabilidades suelen ser mayores durante los dos días anteriores a la ovulación. Sin embargo, no necesitas identificar una única fecha exacta: toda la ventana fértil puede ofrecer posibilidades de embarazo.

¿Cuántas veces hay que mantener relaciones durante los días fértiles?

Puedes mantenerlas cada uno o dos días durante la ventana fértil. Otra opción eficaz es hacerlo cada dos o tres días durante todo el ciclo, sin seguir un calendario estricto.

¿Puedo quedarme embarazada justo después de la regla?

Es posible, especialmente si tienes ciclos cortos o la ovulación se produce antes de lo esperado. La ventana fértil comienza varios días antes de la ovulación, por lo que puede acercarse al final de la menstruación.

¿Hay que levantar las piernas después de mantener relaciones?

No. No hay evidencia de que elevar las piernas, permanecer tumbada o utilizar una postura concreta aumente las probabilidades de embarazo.

¿Los test de ovulación ayudan a quedarse embarazada más rápido?

Pueden ayudar a identificar el aumento de LH y orientar las relaciones hacia los días fértiles. No garantizan el embarazo y pueden resultar menos sencillos de interpretar cuando los ciclos son irregulares o existen determinadas alteraciones hormonales

¿El estrés puede impedir que me quede embarazada?

La presión emocional puede afectar al bienestar, al deseo y a la frecuencia de las relaciones sexuales. Sin embargo, no debes interpretar que estar preocupada es la causa de no lograr el embarazo. Si la búsqueda está generando ansiedad persistente, pide apoyo emocional o profesional.

¿Hay vitaminas para quedarse embarazada rápidamente?

El ácido fólico se recomienda antes del embarazo, pero no acelera la concepción. No existe un suplemento que garantice aumentar la fertilidad natural. Las vitaminas adicionales deben utilizarse cuando exista una necesidad concreta o una indicación profesional.