Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.
Compártelo
X
la-adopcion

La adopción

(0 valoraciones)

La adopción de un niño representa una gran aventura y un cambio en por lo menos tres personas, las de los padres adoptantes y la del niño adoptado. En el pasado, y todavía hoy por todo el mundo, las prácticas de adopción son muy dispares. Una mirada a estas diferencias nos permite ver los problemas de la adopción moderna y nos aporta algunas ideas sobre las que reflexionar.

Martes, Mayo 10th, 2016

¿Quién puede adoptar un bebé?¿Quién puede ser adoptado?

Si tienes más de 25 años y tienes como mínimo 14 años más que la persona adoptada, o en el caso de que la adopción la solicite un matrimonio o pareja de hecho de forma conjunta, bastará con que uno de los dos (tu o tu pareja) cumpláis este requisito.

Las familias interesadas en adoptar un bebé en España deben dirigirse al servicio de protección de menores de la Comunidad Autónoma en la que residan y solicitar el procedimiento de declaración de idoneidad. Como máximo, hay que calcular unos 9 meses para obtener el certificado de idoneidad (concedido en la mayoría de los casos). En España, antes de que un juez dicte una resolución judicial, por lo general el menor vive con los futuros padres en régimen de acogimiento preadoptivo.

El proceso es más corto si se opta por una adopción internacional: en este caso te toca a ti, ayudado por el organismo que hayas elegido, hacer las maletas para ir a buscar al niño al extranjero y adoptarlo según la ley local.
¿A quién puedes adoptar? A un niño español de hasta 14 años; si es un niño extranjero, puedes adoptarlo desde sus primeros días de vida.

Obviamente se da una mayor demanda de los bebés más pequeños, por lo que tendrás más posibilidades si aceptas un niño de más edad. Porque por más que reúnas todos los requisitos, nada garantiza que tu solicitud llegue a buen término ya que el número de candidatos a la adopción supera con creces el número de niños adoptables: de los 30.000 menores tutelados en instituciones públicas en nuestro país, sólo un 10% puede ser objeto de adopción.

 

La tendencia actual: facilitar las adopciones internacionales

Más de 6.000 familias españolas intentan adoptar cada año. Un proceso largo y complicado que puede durar varios años (hasta 8 años). Inocentemente, se podría pensar: pero, con la de niños desamparados que hay en el mundo, huérfanos, abandonados… Y la cantidad de padres dispuestos a acogerles y hacerles felices… ¿cómo es posible que un niño no pueda encontrar una familia?
Las cosas no son tan sencillas. El Convenio de La Haya, que regula las adopciones internacionales, pretende "adoptar medidas que garanticen que las adopciones internaciones tengan lugar en consideración al interés superior del niño y al respeto a sus derechos fundamentales" y "prevenir la sustracción, la venta o el tráfico de niños". La adopción de un niño fuera de su país sólo debe producirse cuando no exista otra posibilidad mejor en su propio país: ésta debe ser la última solución a la que se recurra. Toparse con el camino hacia una familia occidental no es necesariamente el mejor destino que pueda hallar un niño del tercer mundo privado de sus padres.

 

Adopción plena o simple

La modalidad de adopción más extendida actualmente es la adopción plena: esta rompe, radical y definitivamente, el vínculo del niño con su familia biológica, implica el cambio de apellidos, de padres, de familia, en resumen, de identidad. Instaura una nueva filiación e inscribe al niño en una genealogía nueva. Esa es la diferencia respecto a la adopción simple, en la cual se mantiene el vínculo del niño con su familia de origen.

La adopción simple no existe en España y es poco habitual en el resto de países; se da, por ejemplo, cuando un padrastro quiere oficializar su vínculo con el hijo de su pareja.

Proporcionar al niño una nueva familia y una nueva identidad, haciendo borrón y cuenta nueva de su pasado, es un concepto reciente en materia de adopción. Si bien, desde los años 70, se ha perdido la costumbre de ocultar a los niños la verdad sobre sus orígenes (los psicólogos hicieron campaña activa contra un secreto que tarde o temprano acababa por romperse y provocaba un auténtico cataclismo), con todo, la adopción plena se basa en la negación de los orígenes.

Si acabas de adoptar o vas a adoptar a un bebé precioso, y no tienes ningunas ganas de pensar en todo esto: su historia, la posibilidad de que quiera conocerla en el futuro, su deseo de poner un nombre y una cara a la persona que lo abandonó… Aún así, sin vivirlo como un drama, es mejor tomar conciencia de la realidad: tu niño va a formarse con el dolor de ese primer abandono. El hecho de que un día quiera saber por qué su madre biológica llegó a ese extremo, es su manera de apropiarse de su historia, que no ha empezado con nosotros. Piensa como una famosa mujer francesa, Françoise Dolto, que ve en el abandono un acto de generosidad: una mujer que prefiere confiar su hijo a otros para que se críe mejor y tenga más posibilidades en la vida. Eso es lo que podrás explicar a tu hijo, por pequeño que sea: tu "verdadera" mamá no podía quedarse contigo y sabía que serías más feliz con nosotros.

Leer más

Únete a nuestro club

Ser padres puede ser más sencillo con un solo clic. Encuentra recomendaciones y soluciones para tus dudas más frecuentes.

  • Recibe este regalo de bienvenida
  • cupón descuento Nestlé bebéDisfruta de beneficios y cupones
  • Muestras gratuitas y promociones
  • Programa Educativo de nutrición

Registrarme

También puede interesarte
Valoración del artículo

0 valoraciones

Todavía no se ha encontrado
¿Qué estás buscando?

Prueba nuestro nuevo motor inteligente de preguntas. Siempre tendremos algo para ti.