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Dentro de unas semanas, el bebé asomará su naricita. Por decir algo: en realidad ¡todo su universo está esperándolo ya! La cuna, el cambiador, el armario ropero, la cajonera... Su nido ya está a punto. ¡Sólo falta él!
Material de puericultura y vestimenta
Desde la noticia del embarazo, ¡experimentas una tentación irresistible de fundirte la tarjeta de crédito para ofrecer al bebé una habitación a su medida y un vestuario digno de un príncipe o una princesa! Cuidado, la factura puede subir como la espuma. Te damos unos consejos que te ayudaran a escoger con acierto.
¿Qué muebles necesita su habitación?
En cuanto al mobiliario de la habitación del bebé, ¡lo hay para todos los gustos y presupuestos! Antes de embarcarte en la compra de una cuna o un cambiador, ¡abre los ojos!
Si compras muebles nuevos, instálalos bastante antes del nacimiento: es sabido que las colas y los barnices nuevos que se usan hoy en día desprenden sustancias nocivas durante varios días.
Ten cuidado si compras o reutilizas muebles de segunda mano. Asegúrate de que sean fuertes y que respondan a las normas en vigor actualmente. Si, por ejemplo, recuperas la cuna que tuviste de pequeña, comprueba que es suficientemente estable y que la distancia entre los barrotes esté comprendida entre los 4,5 y los 6,5 cm y que tenga un mínimo de 60 cm de altura.
Recuerda también que existen muebles convertibles, que pueden transformarse a medida que el niño crece: la cuna se convierte en escritorio, el cambiador en cómoda… Sin duda representan una inversión algo mayor que los muebles clásicos, ¡pero es una inversión a largo plazo!

Escoger bien la ropa
No hace falta que desde la primera semana de embarazo te lances a comprar ropita desenfrenadamente, aunque sí puedes darte de vez en cuando un capricho, pero teniendo en cuenta el mes en que nacerá tu hijo ¡si será verano o invierno! Aquí va una lista de lo imprescindible junto con un consejo: evita comprar demasiadas prendas de talla 0 para recién nacido. Si tu bebé es grande, pasará directamente a la talla siguiente. Por lo que es mejor mezclar: unas cuantas prendas de tallas entre recién nacido y 1 mes serán suficientes para las primeras semanas.
Para la ropita "de verdad", recuerda que van a regalarte mucha, y que en los primeros meses lo más importante es la comodidad. Una solución intermedia: el peto, ¡un imprescindible que se adapta a todas las épocas del año y a todas las ocasiones!
